Sofía Ma Zheng

“China no pretende ser una potencia, le importa el desarrollo de la sociedad”

La directora del Instituto Confucio de la Universidad de Piura analiza el interés del país asiático por promover la construcción de un ferrocarril que lo acerque a Perú y Brasil.

El anuncio de China de invertir más de US$10.000 millones en la construcción de un ferrocarril que lo acercará a Perú y Brasil, ha generado grandes expectativas. Para la directora del Instituto Confucio, de la Universidad de Piura, Sofía Ma Zheng, el país asiático apuesta por el desarrollo integral.

Sofia Ma Zheng

1. ¿Cuán importante es para los ciudadanos peruanos y chinos este proyecto?
Es importante para las empresas chinas o peruanas que están exportando hacia China, sobre todo para quienes tienen producción en el interior del país, y también en sentido viceversa. El ferrocarril bioceánico bajará el costo de transporte y por consiguiente reducirá el precio de la mercancía. Eso aumentaría aún más la exportación. China es el primer socio comercial del Perú (el 2014 exportó al Perú 6100 millones de dólares, pero importó de él 8200 millones). También es el primer destino de la exportación peruana por lo que este ferrocarril favorecerá en una escala mayor este intercambio. Se podría decir que será un nuevo conducto comercial terrestre que conectará el interior de Perú y Brasil con China.

2. ¿El beneficio para Perú y Brasil está asegurado entonces?
China en la actualidad es el primero socio comercial tanto de Brasil como de Perú. Entre estos tres países hay necesidades y beneficios mutuos que, cuando se cumplan con mayor facilidad, promoverán en mayor escala su propio desarrollo. China necesita los ricos recursos que tienen los dos países, y ellos necesitan del país asiático productos manufacturados, equipos electrónicos, maquinaria, etc., e inversión para desarrollar su infraestructura.

3. ¿El interés de China por Perú está marcado por su buena relación binacional?
Aunque Perú recién se muestra estable en su economía, siempre ha tenido una buena relación con China: fue el segundo país latinoamericano en establecer relaciones diplomáticas en 1971, el segundo de la región en firmar el Tratado de Libre Comercio, el segundo en establecer la relación “estratégica integral” con China en América Latina. A esto se suma que es el país que alberga a más chinos y descendientes en el continente. Todo ello refleja la trascendencia de los dos gobiernos en sus relaciones. Por eso, China apuesta por este proyecto en vista de beneficios mutuos, respetando todo lo que es la protección ambiental, con la perspectiva prometedora de una colaboración a largo plazo.

4. Para muchos especialistas, China quiere desplazar a Estados Unidos de ser la principal potencia del mundo…
China no pretende ser una potencia, ni económica ni políticamente hablando. A lo que el gobierno sí le da importancia es al desarrollo integral y armonioso de toda la sociedad. Busca mejorar la vida de su pueblo que en ciertas épocas de la historia ha vivido también en terribles miserias y pobreza. China siempre ha sido y será amante de la paz porque esa es la esencia del confucianismo, que rige la sociedad China desde hace más de dos mil años. Esos principios siempre orientarán las decisiones asumidas por el gobierno y la conducta de su pueblo.    

5. ¿Qué rol juega China en el contexto?
El desarrollo económico de China, durante los últimos 30 años, sorprendió a todo el mundo, e incluso a su propio pueblo. Siendo un miembro de la “Aldea Global” creo que está aportando mucho al desarrollo integral y pacífico de otros países o zonas del mundo. Sin embargo, a pesar de la cooperación económica que realiza, la gente aún no conoce bien su cultura. Por eso, ahora China está abriendo sus puertas para que más gente extranjera la conozca, no solo desde adentro sino desde el exterior a través de entidades como el Instituto Confucio. Solo con un fondo cultural en el que la gente se entiende bien, la comunicación será más fructífera y la cooperación se consolidará a largo plazo.