Cinco mensajes de San Juan Pablo II para el Perú

“Construid un Perú donde reinen la honestidad, la verdad y la paz”

Recordamos lo que Juan Pablo II dijo a las familias, jóvenes, autoridades, periodistas y enfermos en sus dos visitas al Perú.

juanpablo_peru

San Juan Pablo II visitó Piura el 4 de febrero de 1985.

Juan Pablo II estuvo en el Perú dos veces durante sus años de pontificado: la primera fue en 1985 y la segunda en 1988. En la primera ocasión, hace 30 años, visitó Piura un 4 de febrero. Al conmemorarse el décimo aniversario de su muerte, recordamos  los mensajes que nos dejó en ambos viajes.

A las familias: Se dirigió para hablarles del sentido de su misión. “La unión del hombre y la mujer en el sacramento del matrimonio da inicio a cada familia cristiana”; y de “un amor para siempre abierto a la vida” y de paternidad responsable.

A los jóvenes: “Solo en Cristo está la respuesta al sentido de la vida”. Les habló de “no tener nunca miedo al sufrimiento” y de “educación para el amor hermoso´”. Además les dijo que “la juventud es servicio y solidaridad con los que sufren”, que deben ser los artífices de la paz y “edificar una sociedad más justa, sin violencia ni odios”, que deben “vencer el mal con el bien” y “asumir las exigencias sociales que nacen de la fe” para así “construir un Perú más cristiano, un Perú más fraterno y reconciliado.  “Construid un Perú donde reinen la honestidad, la verdad, la paz”.

A las autoridades: En Ayacucho, el Papa era plenamente consciente del dolor de las poblaciones víctimas de la violencia. Habló de elegir el amor, del perdón evangélico fruto de la caridad cristiana, del deber de las autoridades de defender la vida y el orden jurídico y de sepultar la violencia con una conversión a Cristo. “¡El mal nunca es camino hacia el bien!”.

A los periodistas:  Les recordó los límites de la libertad de expresión y el deber de contribuir a la formación de una recta opinión pública.

A los enfermos:  Les enseñó el “valor salvífico del sufrimiento”, de que “en la Cruz de Cristo se encuentra la respuesta al sentido del dolor”, de la “unión con el sacrificio del Salvador para cooperar en la Redención”. Y recordó a todos “el deber de visitar a los enfermos” y la “atención a los ancianos en esa edad del reposo, de la paz y de la felicidad que proporciona la compañía de sus hijos y los hijos de sus hijos”.

Fuente: Artículo ‘Juan Pablo II a los altares’, de la doctora Carmela Aspíllaga, exdecana de la Facultad de Comunicación de la UDEP, y una de las autoras del libro ‘Juan Pablo amigo. El histórico viaje del Papa al Perú’.