Dra. María Pía Chirinos

“El hombre debe ser un administrador responsable de la Tierra”

¿En qué momento el hombre comienza a creerse con derecho a usar, abusar y destruir la naturaleza?, preguntó la doctora María Pía Chirinos durante el coloquio sobre Ecología integral.

¿En qué momento cambió la visión de la naturaleza que tenía el hombre? ¿En qué momento comienza a creerse con derecho a usar, abusar y destruir la naturaleza? Con estas interrogantes la doctora María Pía Chirinos inició su participación en el panel de la primera jornada Coloquio “Ecología integral y Cultura del encuentro”, organizado por la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.

Laudato 5

La doctora Chirinos, Profesora de filosofía en la Facultad de Humanidades, explicó que fue en 1537, cuando Descartes propone que el hombre deje de será admirador de la naturaleza  y se dé cuenta de que es el ‘señor’ de esta y debe dominarla. Es en esta época, Edad Moderna, cuando se pasa del teocentrismo al antropocentrismo, pero sin desconocer el fundamento trascendente: el hombre se sigue considerando criatura hecha a imagen y semejanza de Dios.

Explicó que con la aparición de las ideologías se rompe la fundamentación entre lo secular y lo religioso, y esto es lo que el Papa denomina “antropocentrismo desviado”, que causa un estilo de vida también desviado, propio del relativismo moral. El hombre ya no se ve como ‘criatura’ sino como el centro, olvidándose de que “ha sido creado para custodiar el paraíso”, como registra el Génesis, en la Biblia; y recuerda repetidamente el papa Francisco en la Encíclica. Paralelamente, explica, la Revolución industrial y los desarrollos posteriores exaltan el progreso científico y, sobreviene la destrucción de la casa común (la Tierra).

Chirinos Montalbetti  asegura que el hombre debe ser el administrador responsable de esa casa común, la que debe conocer no solo desde el punto de vista científico sino también antropológico y teológico.  El ser humano es responsable de cuidarla.

El reto: la cultura del cuidado
En su intervención, el profesor Francisco Bobadilla, vicerrector adjunto de Campus Lima, recordó que desde el inicio de su pontificado, el papa Francisco ha resaltado la Misericordia de Dios entre los hombres y se ha acercado y procurado acercar a todos a “tocar las heridas y llagas de Cristo en el pobre sufriente por carencias en el cuerpo o en el alma”.

Al respecto, señaló que desde la Universidad de Piura también se ha procurado ese acercamiento con los menos favorecidos: “proyección social, responsabilidad social, voluntariado profesional han sido siempre una constante en la tarea de nuestra Universidad… son realidades que muestran el espíritu solidario que acompaña a la formación intelectual y valorativa de nuestros alumnos, dijo.

Indicó asimismo que en  Laudato Si están los “principios, criterios de acción y directrices concretas que ayudarán a reflexionar en profundidad alrededor de la gran propuesta del papa Francisco: una ecología humana sensible a los gemidos más hondos del ser humano en continuación con el respeto y cuidado de la naturaleza”. Con el Papa, reiteró que no hay ecología, sin una adecuada antropología. El déficit antropológico está en la raíz de los dos grandes disolventes que amenazan el largo plazo existencial de la humanidad: la euforia de la tecnociencia arrasadora en sus pretensiones hasta del punto de exprimir a la hermana tierra o a la hermana agua; y la cultura del descarte lleva implícito un afán desmedido por consumir, tener y desechar. En ambos casos, esta actitud de dominio despótico hace perder de vista que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo”, sostuvo.

El reto, concluyó, es pasar de una cultura del dominio a una cultura del cuidado.