El Patrono de las Humanidades

Cuenta una simpática leyenda que cuando tenía un mes de vida, un enjambre de abejas invadió su cuna y dejó en los labios del pequeño Isidoro un poco de miel, como auspicio de la dulce y sustanciosa enseñanza que un día saldría de esos labios” (magníficat.ca). Este mes se celebra a san Isidoro de Sevilla, un erudito, sabio, doctor de la Iglesia, enciclopédico, el Patrono de las humanidades, un santo.

Buscando en Internet hallé abundante información sobre este santo de la Iglesia Católica, nacido en Sevilla (España) en el año 560. Inclusive me enteré de que el nombre de Isidoro, quien había investigado  tanto sobre las etimologías, etimológicamente quiere decir: “Regalo de la divinidad”.

Si ya leer sobre las múltiples ciencias y artes que estudió y dominaba, llaman la atención. Impresiona mucho más conocer la profunda raíz cristiana de este personaje. Se dice que quedó huérfano cuando era pequeño aún, junto a sus hermanos mayores (dos hombres y una mujer). Los tres varones fueron obispos y, la mujer, religiosa. Los cuatro fueron proclamados santos: Leandro, Fulgencio, Isidoro y Florentina, algo muy poco común, al menos entre lo que yo había oído o leído hasta hoy (quizá deba leer un poco más sobre la vida de los santos).

Pero, ¿por qué tanto interés por este Santo, cuando hay más de 19 000 en el santoral de la Iglesia católica? En primer lugar, porque su fiesta es precisamente este mes (inició el 4); en segundo lugar, (lo que me motivó a saber sobre él),  porque leí en el programa de la Semana de Humanidades de la Universidad de Piura (que se celebrará del 13 al 18 de abril), que San Isidoro de Sevilla es el Patrono de las Humanidades y quise saber por qué.

El más santo de su tiempo

Como dijimos era un erudito y sabio; por cierto, no solo él, toda su familia lo había sido. Isidoro sucedió a su hermano Leandro como obispo de Sevilla. Fue nombrado patrón de las Humanidades “Por su magnífica labor intelectual. Con un saber y una memoria impresionante, Isidoro hablaba varios idiomas y tenía una curiosidad insaciable. Gracias a todo ello, escribió varias obras de las que destacan las Etimologías: una obra enciclopédica, en 20 tomos, donde recogía de forma ordenada todo el conocimiento de la época: desde la Gramática a la Geometría, de la Medicina a la Lengua, de la Cosmología a los minerales y metales, del Hombre y los Monstruos a la jardinería, los juegos, las vestiduras o los alimentos”. (Fundación UNIR)

En los registros de su biografía se anota que este obispo sevillano fue considerado el más sabio de su tiempo y que poseía una colosal biblioteca, la mejor de la nación. Pero no solo leía los libros sino que también fue autor de varios de ellos, como ‘Etimologías’ que hemos mencionado y que sería el primer diccionario hecho en Europa; La Historia de los Visigodos y biografías de hombres ilustres. No solo se dedicó, estudió o investigó un área específica del saber humano  sino que cubría un amplio abanico de conocimientos y estudios que abarcaba  ciencias diversas, desde la Teología hasta la Medicina, la Agronomía o Economía moderna.

“Como el hermano, fue el obispo más popular y autorizado de su tiempo, y también presidió el importante cuarto concilio de Toledo, en el 633. Se formó con la lectura de san Agustín y de san Gregorio Magno, y aun sin tener el vigor un Boecio o el sentido organizador de un Casiodoro, Isidoro compartió con ellos la gloria de ser el maestro de la Europa medioeval y el primer organizador de la cultura cristiana”, recoge en su página la Orden Magníficat de la Madre de Dios.

Sabio y generoso

De él, san Ildefonso dice: ‘la facilidad de palabra era tan admirable en San Isidoro, que las multitudes acudían de todas partes a escucharle y todos quedaban maravillados de su sabiduría y del gran bien que se obtenía al oír sus enseñanzas’. (EWTN).

Este canal católico también señala que el Patrono de las Humanidades “se preocupaba mucho porque el clero fuera muy bien instruido y para eso se esforzó porque en cada diócesis hubiera un colegio para preparar a los futuros sacerdotes, lo cual fue como una preparación a los seminarios que siglos más tarde se iban a fundar en todas partes… Su amor a los pobres era inmenso, y como sus limosnas eran tan generosas, su palacio se veía continuamente visitado por gentes necesitadas que llegaban a pedir y recibir ayudas. De todas las ciencias la que más le agradaba y más recomendaba era el estudio de la Sagrada Biblia, y escribió unos comentarios acerca de cada uno de los libros de la S. Biblia. Cuando sintió que iba a morir, pidió perdón públicamente por todas las faltas de su vida pasada y suplicó al pueblo que rogara por él a Dios. A los 80 años de edad murió, el 4 de abril del año 636”.

Que la Semana de la Humanidades sea un espacio de reflexión sobre estas áreas del saber humano para rescatar el valor de la persona y del actuar ético, sobre todo si se tiene en cuenta que las humanidades “han sido, son y siempre serán de gran ayuda para madurar como personas porque no tratan de cosas ni de elementos físicos externos al  hombre o al cosmos, sino al ser humano, en su mundo interior”, como expresa la doctora Luz González Umeres, filósofa de la UDEP.

Frase para destacar

«La ciencia que el oído percibe, derrámala por la boca. Agranda aún más la sabiduría compartiéndola con otros». (San Isidoro de Sevilla).

RECAUDRO

SEMANA DE HUMANIDADES EN LA UDEP

Del 13 al 18 de abril, en la Universidad de Piura se celebrará la Semana de la Facultad de Humanidades, cuyo patrono es san Isidoro de Sevilla. Con este motivo, ha organizado una serie de actividades académicas y culturales a las que está invitada la colectividad en general.

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