El privilegio de ser alumno universitario en el Perú

La semana pasada asistí a la ceremonia de bienvenida que la Universidad de Piura dio a los 384 nuevos alumnos del Programa Beca 18,  quienes han iniciado su periodo de preparación previo al inicio de los estudios en la carrera que han elegido: Arquitectura, Ingeniería Civil, Ingeniería Industrial y de Sistemas, Ingeniería Mecánico-eléctrica, Economía y Psicología.

Con los nuevos becarios, ya suman más de 650 los estudiantes becados por el gobierno a través de Pronabec, que estudian en la UDEP. Ellos proceden de lugares en situación de pobreza o pobreza extrema, según el Sistema de Focalización de Hogares (SISFOH), como  Amazonas, Áncash, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Callao, Cusco, Huancavelica, Ica, La Libertad, Lambayeque, Loreto, Moquegua, Tumbes y de la región Piura. Además, tienen alto rendimiento académico.

He tenido la oportunidad de darles dos clases introductorias sobre el curso de inglés, que llevarán como parte de sus estudios universitarios, y de conocer a los padres de algunos de los estudiantes. No pude dejar de alegrarme por todos ellos y sus familias, ya que representan al reducido porcentaje de alumnos y alumnas talentosos que tienen el privilegio de acceder a estudios universitarios y a una verdadera educación de calidad, a pesar de tener recursos económicos mínimos.

Debemos reconocer que este gobierno ha sabido crear un programa de becas que  premia el esfuerzo de aquellos peruanos que saben y se sacrifican por, pese a las adversidades geográficas, económicas, sociales…, acceder a estudios universitarios.

Todos los jóvenes premiados con la Beca 18, Beca Excelencia Académica y Beca Vocación de Maestro están demostrando que con estudio, dedicación, y mucho esfuerzo es posible salir adelante. Ojalá que el apoyo del estado sea permanente y sostenido–aunque haya cambios de personas en la gestión– para los jóvenes con talento, que esperan una oportunidad para demostrar lo mejor de sí, puedan  acceder a educación universitaria de calidad.

Como sabemos, la educación es la clave para un desarrollo sostenible. Por ello, cuando estos alumnos, representantes del Perú profundo, lleguen a ser profesionales tendrán la gran oportunidad de generar desarrollo en su pueblo de origen y una fuente de ingreso digna y rentable, para ayudar a sus familias y a la sociedad en donde se desenvuelvan.