“La gramática refina la capacidad expresiva”

En el Tercer Encuentro Nacional de Correctores de Textos, la profesora Eliana Gonzales defendió la importancia de la gramática en la corrección de textos.

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“No es suficiente corregir una tilde o quitar una coma, es necesario descubrir qué es lo que el autor del texto que se corrige quiere transmitir a sus lectores”. Esta fue una de las ideas que la doctora Eliana Gonzales, docente de la Facultad de Humanidades de la UDEP, expuso en el Tercer Encuentro Nacional de Correctores de Textos.

La actividad fue organizada por la Asociación de Correctores de Textos del Perú (Ascot) y se desarrolló en Lima. Eliana Gonzales participó con la ponencia ‘La importancia de la gramática en la corrección de textos’. En ella afirmó que “vale la pena que todo hablante, y en particular, todo corrector de textos continúe con su formación gramatical para que logre un nivel más alto de elaboración lingüística, y consiga así refinar su capacidad expresiva tanto en el plano oral como en el escrito”.

El objetivo del Encuentro fue actualizar los conocimientos y técnicas para mejorar la labor de los correctores de textos. Durante su participación, la profesora de la UDEP explicó que la  gramática es la parte del estudio del lenguaje que se ocupa de esclarecer cómo se forman y cómo se entienden las oraciones. “Es tan antigua como la historia misma de la civilización. A lo largo de su existencia, ha sido concebida de muy diversas maneras: como arte de hablar y escribir correctamente, como código del buen hablar… entre otras. Nosotros mismos, seguro, tendemos a asociar este término con lo prescriptivo, con lo correcto e incorrecto”, agregó.

Eliana Gonzales también afirmó que si al hablar y al escribir empleamos con frecuencia las reglas gramaticales, estas pasarán a formar parte, con el tiempo, del conjunto de reglas automáticas que nos permiten construir enunciados correctos sin detenernos a pensar en cómo lo hemos hecho, y esto, como es lógico, nos posibilitará comunicarnos de la mejor manera posible. “Así pues, seremos capaces de sentir «extraños» enunciados como “Vendo juguetes para niños de madera” y “Muere casi cosido a balazos por una cerveza en un concierto”. Por nuestro conocimiento del mundo y de las cosas sabemos que no hay «niños de madera» y que nadie puede morir «cosido a balazos por una cerveza». En este sentido, el dominio de la gramática nos permite, al mismo tiempo, expresar congruentemente nuestro conocimiento de la realidad extralingüística”, explicó.

Eliana-Ascot