Aniversario de nacimiento de Miguel de Cervantes

La perseverancia en los personajes de un quijote

En el aniversario de nacimiento de Cervantes, Manuel Prendes, docente de Humanidades, apela a la universalidad del ‘Quijote’ y muestra el valor de la perseverancia en algunos de sus personajes.

Don Quijote de la Mancha
Un día como hoy, hace 468 años, nació en Alcalá de Henares (España) el autor de el ‘Quijote’, Miguel de Cervantes Saavedra. En homenaje a este aniversario, Manuel Prendes, docente de la Facultad de Humanidades, hace un análisis del valor de la virtud presente en algunos personajes del ‘Quijote’, la obra más representativa de Cervantes.

¿Cómo viven el valor de la perseverancia los personajes de Cervantes en este clásico?

Don Quijote

En el personaje de don Quijote encontramos la perseverancia de seguir un proyecto vital. Don Quijote es un loco, pero no un tonto, y por tanto es consciente de sus limitaciones para desempeñar su papel de caballero andante. Sin embargo, persiste en su voluntad de serlo. No es solo una manía: hay momentos en que sus interlocutores intentan hacerle entrar en razón, hacerle ver que no es ni puede ser un verdadero caballero andante, y él replica “Yo sé quién soy (…) y sé que puedo ser no solo los que he dicho, sino todos los Doce Pares de Francia, y aún todos los Nueve de la Fama”, o que “después que soy caballero andante, soy valiente, comedido, liberal, bien criado, generoso, cortés, atrevido, blando, paciente”. También “caballero soy y caballero he de morir si place al Altísimo (…) Mis intenciones siempre las enderezo a buenos fines, que son de hacer bien a todos y mal a ninguno”.

En definitiva, su mismo deseo de ser caballero andante, aunque no encaje en el mundo que le rodea, tiene valor en sí mismo porque le perfecciona, o sea le completa como persona, y eso le anima a seguir adelante.

Sancho

Si hablo de Sancho debo mencionar su perseverancia en la amistad. Este personaje tiene aún más razones que su amo para dejar la caballería andante: es escéptico con las fantasías de su señor, y aunque desea obtener de él beneficios, no parece que estos justifiquen todas las humillaciones y desdichas por las que tiene que pasar junto a su amo. En un momento de la segunda parte, Sancho declara de su amo que “le quiero como a las telas de mi corazón, y no me amaño a dejarle, por más disparates que haga”, aunque a veces ganas no le faltan. Don Quijote, cuando recupera la razón en su lecho de muerte, agradece a Sancho esta lealtad y le pide perdón por cuanto le ha hecho pasar.

Otros personajes

Por completar con una tercera, mencionaría la perseverancia en el amor. En realidad, no tanto por el de don Quijote por Dulcinea, porque me parece que don Quijote lo fabrica para tener una dama y actuar por ella igual que los héroes de sus libros.

Pienso más bien en las historias de don Luis y doña Clara, o la del capitán cautivo y su amada morisca en la primera parte, y en las de Basilio y Quiteria o en la de Ana Félix en la segunda. Estos personajes secundarios demuestran ser amadores constantes, que permanecen fieles a su amor y al mismo tiempo hacen activa esa esperanza, o sea que ponen hasta los medios más difíciles por obtenerlo.

Cuadro Yurac