Doctor Guzmán Carriquiry Lecour

“La universidad debe cultivar la reflexión sobre el matrimonio y la familia”

El doctor Guzmán Carriquiry es secretario de la Pontificia Comisión para América Latina. En su visita a la UDEP analizó la defensa de la institución familiar.

Dr. Guzman Carriquiry

El doctor Guzmán Carriquiry considera que América Latina “está sometida a presiones ideológicas” en temas de matrimonio y la familia.

El doctor Guzmán Carriquiry, secretario de la Pontificia Comisión para América Latina, es el primer laico que ocupa un puesto de esta importancia en el Vaticano. También fue director del Centro Nacional de Medios de Comunicación Social de la Iglesia en Uruguay y, desde hace 40 años, trabaja en la Santa Sede. Él estuvo de visita en la Universidad de Piura y conversamos sobre un tema vital en la agenda del papa Francisco: la defensa de la institución familiar.

¿Cómo analiza la realidad de la familia en el mundo actual y en América Latina?

Estamos en la vigilia de la Asamblea General del Sínodo Mundial de los Obispos y del VIII Congreso Mundial de la Familia, a realizarse en Filadelfia (Estados Unidos), lo cual es signo de la preocupación que la Iglesia Católica tiene por la formación humana y cristiana del matrimonio y la familia. Sabemos que estas instituciones están experimentando situaciones muy críticas por las enormes transformaciones culturales y por la ‘colonización ideológica’ de la que habla el Santo Padre. Hay una agenda internacional que plantea temas como el matrimonio homosexual, la liberalización del aborto, prácticas biogenéticas salvajes. La Iglesia debe enfrentar esas formas de agresión ideológica. Lo importante es saber reaccionar y exigen repensar a fondo las modalidades de educación, evangelización y pastoral familiares.

Guzman Carriquiry y Paul Corcuera

El Dr. Guzmán Carriquiry conversó con el director del Instituto de Ciencias para la Famila de la UDEP, Dr. Paúl Corcuera.

¿Cuál es el rol de los políticos en este contexto? Ciertos países de América Latina ya permiten este tipo de situaciones que la Iglesia enfrenta.

Nuestro continente está sometido a estas presiones ideológicas, una agenda internacional que relativiza y seculariza. Esta situación debe despertar una presencia de los laicos católicos mucho más coherente en todos los espacios de la vida pública. El papa Francisco decía, en la conferencia de Aparecida (Brasil), que ‘hay una notable ausencia de líderes e iniciativas católicas coherentes en los campos de la política, las universidades y las comunicaciones’. No puede ser que en un continente de tradición católica, donde viven casi la mitad de los católicos, tengamos tan poco presencia de laicos que abran camino a una convivencia donde los valores fundamentales puedan ser respetados, estudiados y compartidos. Asimismo, se requiere a los pastores para educar a la ciudadanía en los principios fundamentales del matrimonio y la familia.

Guzman Carriquiry em Edificio de Gobierno

El rector, Dr. Sergio Balarezo y el P. Ricardo González, capellán mayor de la UDEP, acompañaron al visitante del Vaticano.

¿Cuál es el rol de la universidad en la conservación de estas instituciones naturales?

La tarea de la universidad es fundamental porque debe afrontar los grandes temas universales que construyen la vida de las personas, la cual está entretejida entre la familia y el trabajo, aspectos que están en la base de todas las profesiones y estudios universitarios. Es fundamental que la universidad ayude a cultivar y desarrollar académicamente una reflexión a fondo sobre lo que significa la naturaleza y la misión del matrimonio y la familia.

¿Cómo formar a los jóvenes en estos aspectos?

En la formación cristina, hemos descuidado la educación afectiva sexual lo que ha provocado que muchos jóvenes cristianos terminan alejándose gradualmente de la Iglesia que los acoge. Esta formación integral empieza con los padres, quienes necesitan ayuda en esta tarea. Hay que formar muchachos de temple fuerte, que el ambiente en el que viven no los haga jóvenes light, configurados por los modelos que le transmite la internet y la televisión. La formación cristiana tiene algo de contracultura, pero positivamente está llamada a generar en los jóvenes una osamenta, un temple recio. Esto es importante para el futuro.

Guzman Carriquiry en Facultad de Derecho UDEP

Durante su visita a la Facultad de Derecho recibió la bienvenida del decano, Dr. Luis Castillo.

En este ambiente, ¿cuáles son los deberes de los universitarios?

Es fundamental el ambiente en el que se forman. Cuando los hijos rompen el ‘cordón umbilical’ tienen que definir su personalidad desde su libertad. En ese camino es importante tomar en cuenta el ambiente en el que viven y la compañía que tienen. Muchachos solos y en ambientes difíciles se encuentran en situación vulnerable; buen ambiente familiar y buenos amigos son excelentes referentes para su crecimiento. El joven tiene que ser capaz de ir descubriendo y cultivando los anhelos y exigencias que son connaturales a su corazón, anhelos de amor, verdad, justicia y felicidad. El papa Benedicto XVI hablaba de ‘emergencia educativa’, la cual, en el mundo de hoy, es una tarea de larga paciencia, que no es resignación si no que es constitutiva de la esperanza.

Hoja de vida

El profesor doctor Guzmán Carriquiry Lecour nació en Montevideo (Uruguay) el 20 de abril de 1944. Está casado con Lídice María Gómez Mango y tiene cuatro hijos.

Hizo sus estudios en la Universidad de la República, en Montevideo, donde se graduó con el título de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales. Fue cercano colaborador de Pablo VI, de Juan Pablo II, y de Benedicto XVI, primero en el Consilium dei Laicis y después en el Consejo Pontificio para los Laicos. Ha sido el primer laico nombrado jefe de Departamento por Pablo VI, y también el primer laico nombrado como Subsecretario en un dicasterio de la Santa Sede, por Juan Pablo II.

En mayo de 2011, Benedicto XVI lo designó secretario de la Comisión Pontificia para América Latina (CAL) siendo así el primer laico en ocupar este nivel de responsabilidad en la Santa Sede. El 2 de mayo de 2014, el papa Francisco lo nombró secretario a cargo de la vicepresidencia de la CAL.

Ha recibido la más alta condecoración pontificia: “Caballero de Gran Cruz de la Orden de San Gregorio Magno”; asi como condecoraciones de Italia, Argentina y Chile.