Magíster Tomas Atarama Rojas

“Después de Netflix, el público entiende que puede ver lo que desee”

La escena tradicional de esperar a una hora determinada para por fin ver la serie, la novela, el documental, la película, frente al televisor, la cambió internet. La revolución mayor vino con Netflix.

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La disputa por el control remoto continúa, pero ya no para cambiar de un canal a otro. Una N roja sobre un fondo negro es el símbolo que muchos usuarios identifican como la opción para engancharse al entretenimiento desde internet, con un celular, una tablet, un Smart TV. Es la imagen de Netflix, un negocio que nació en 1997 y hoy se ha expandido en 190 países. Mientras un canal de televisión puede ofrecer una programación por 20 horas continuas, completando las 24 con repeticiones o espacios pagados, Netflix le ofrece al público más de 120 millones de horas, distribuidas en películas, programas de TV (novelas y series), documentales, para niños, jóvenes y adultos. Un variado menú para elegir…

El magíster Tomás Atarama Rojas, docente de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Piura, señala que aunque los inicios de Netflix recuerdan a una empresa de alquiler de películas por internet, su negocio siempre fue la distribución de entretenimiento. Por esto, “ha podido explorar todas las posibilidades que ofrece internet para este fin, pensando en el público. Netflix no ha cambiado su esencia, ha cambiado su modo de materializar su negocio”, explica

Como otros especialistas, Atarama Rojas cree que no es equivocado hablar de la revolución Netflix ya que efectivamente cambió los modos en los que la industria se desarrolla. “Antes era la productora o el medio el que decidía cuándo, cómo y dónde se debía ver el contenido audiovisual; después de Netflix el público entiende que puede ver lo que desee, cuando y en el modo que quiera. No se subordina a una programación, pues tiene 125 millones de horas de contenidos audiovisuales a su disposición”.

¿Quién tiene el poder?
Quienes gozan de la experiencia Netflix saben que hay ciento de opciones para elegir, y para todo público. Un registro da la opción a crear varios perfiles para acceder a la variada programación. Se le puede asignar uno a los niños y de acuerdo a los contenidos que elige, se va actualizando con series, películas, para su edad. Si Ud. consume películas de acción y suspenso, Netflix le irá sugiriendo, de acuerdo a ese consumo.

“La clave de Netflix es que le ha concedido el control al público nuevamente. Evidentemente, este poder exige un nivel de responsabilidad mayor, ya que saber elegir y saber consumir serán posiblemente dos de las destrezas que el público tendrá que comenzar a desarrollar”, menciona el experto en medios digitales.

Los cambios que ha promovido este medio ha contribuido al debate sobre lo que va a pasar con la televisión lineal, marcada por la programación tradicional. Atarama refiere que hoy se habla de una generación Zero-TV, es decir, un público que ya no ve contenidos audiovisuales en la televisión. Incluso, menciona un estudio realizado por Nielsen en el 2013, el cual señaló que 3 millones de hogares norteamericanos ya no tenían televisor. “Está claro que poco a poco el consumo de televisión tradicional se reducirá hasta que el medio sea valorado como vintage (algo antiguo, de calidad). Y esto no es generado únicamente por Netflix, sino por la posibilidad que ofrece internet para adquirir entretenimiento audiovisual al gusto del usuario”, refiere.

Reinventándose
La mayoría de canales de televisión saben que esta es una realidad y por ello ya migran sus contenidos a internet y ofrecen la posibilidad de suscribirse a un paquete para ver la programación por internet. “En Estados Unidos, muchas cadenas se están uniendo para ofrecer su oferta en conjunto por la red. Una opción interesante es Sling TV que reúne el contenido de varios canales como CNN, ESPN, Disney Chanel, TNT, entre otros”, dice.

Pero también Netflix empieza a tener competencia. Una opción similar es el conocido Hulu, que permite el acceso a millones de horas de contenido audiovisual por una suscripción mensual. “Al final, la clave estará en la generación de contenido exclusivo, esa será la ventaja competitiva. En esto, Netflix se ha adelantado”, explica Atarama Rojas.

Generar sus propios contenidos le ha valido a ese medio hacerse de un público cautivo ganado por sí mismo. La serie House of Cards, lanzada el 2013 fue la que abrió este camino que le permitió a Netflix liberarse de negociar licencias. A esta serie le han seguido otras, beneficiando también al usuario pues muchas se basan en las demandas de sus perfiles.

Tomás Atarama considera que aunque es difícil predecir cómo funcionará el negocio en los próximos 20 años, lo único en lo que hay consenso es en la importancia del contenido exclusivo para generar atractivo para el público. “Podemos imaginar que la participación del usuario en la generación de contenido audiovisual también cobrará especial relevancia en el negocio, no solo lo recibirá sino que marcará la pauta, incluso, en el desarrollo de las historias. El modelo de la comunicación transmedia toma fuerza en este contexto, especialmente porque le da un protagonismo especial al usuario. También es cierto que los contenidos especiales para celulares marcarán una pauta propia”, indica.

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