CLAUDIO SARTEA

“Queremos que la perspectiva filosófica que intenta transmitir la maestría ayude a ser más conscientes del papel social del abogado”

Profesor de la Universidad de Roma Tor Vegata visitó la UDEP para dictar clases en la “Maestría en Derecho Administrativo y Regulación del Mercado”.

Claudio Sartea

Claudio Sartea, doctor en Filosofía del Derecho y profesor internacional de la “Maestría en Derecho Administrativo y Regulación del Mercado”.

Claudio Sartea es doctor en Filosofía del Derecho. Sus proyectos e investigaciones giran en torno a la filosofía moral, jurídica y política, la ética profesional y la bioética. Además de ser profesor en la Universidad de Roma Tor Vegata, lo es en la Universidad Campus Biomédico de Roma.

Sartea visitó el Campus Lima de la Universidad de Piura para dictar clases sobre Justicia y Estado de Derecho en la “Maestría en Derecho Administrativo y Regulación del Mercado” que organiza la Facultad de Derecho. “El Derecho Administrativo es un intento de justificar el poder del Estado para que no se convierta en arbitrario, sino para que sea ejercido y administrado de modo justo, y esto se explica a través de la Filosofía del Derecho y de la Justicia”, comentó.

El profesor internacional de la Facultad de Derecho explicó que en las sesiones de la maestría se pone de manifiesto cómo las principales teorías de la justicia en el pensamiento occidental, desde los griegos hasta los clásicos modernos, impactan de forma práctica, por ejemplo, en la concepción del Estado, en la justificación de los impuestos y en la distribución de las riquezas. “Los alumnos conocerán la conexión muy estrecha entre las ideas del deber ser y el ser en la vida del Derecho, en particular del Derecho Público”.

Las clases del doctor Sartea se concentran en la idea del Estado de Derecho que es un concepto muy moderno, pero que tiene antecedentes en el pensamiento clásico: en la polis griega y en la concepción del bien común, por ejemplo.

¿Cuál es su expectativa con respecto al curso? “A mí me bastaría que la perspectiva filosófica que intentamos transmitir a los alumnos les ayude a ser más conscientes del papel social del abogado y del público funcionario, que no es un mero ejecutor de voluntades ajenas o de procedimientos, sino un profesional responsable y crítico, capaz de administrar el poder público o de defender delante de él los derechos de los privados. Sean funcionarios o defensores de los intereses privados deben tener la convicción de que están haciendo un servicio al bien común, no solamente a los mediatos participantes, sino a la sociedad en la que trabajamos”.