Peligros por la contaminación del aire

Dime qué respiras y te diré de qué enfermarás…

Tras comprobarse que el aire en Piura está contaminado con partículas, surgieron varias interrogantes como esta: ¿qué riesgos trae esta contaminación por partículas para la salud? Médicos del Policlínico Universitario hablan sobre el tema.

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La iniciativa de evaluar la calidad del aire en la ciudad de Piura fue del Laboratorio de Ingeniería Sanitaria (LIS) de la Universidad de Piura, centro autorizado por Inacal para emitir resultados con valor oficial; y Acreditado en la NTP ISO 17025.

Los resultados obtenidos han permitido que las autoridades locales conozcan el nivel de contaminación ambiental en la ciudad y la necesidad urgente de atención a este tema, para no exponer a un sinnúmero de enfermedades a los habitantes de Piura que respiran esta atmósfera contaminada; y, se evidencia la necesidad de una evaluación ambiental sistemática  en temas de calidad del aire, por ejemplo.

Calidad del aire y calidad de vida
Con la llegada del nuevo milenio vino también una mayor conciencia sobre la importancia del cuidado ambiental, que incluye el agua y aire, recursos indispensables para la vida de las personas. La contaminación del aire, y del medio ambiente en general, está directamente relacionada con la calidad de vida de las personas, por cuanto afecta su salud y, de manera indirecta afecta su economía cuando tienen  necesidad de atención médica.

El Ministerio del Ambiente se encarga de la gestión y monitoreo de la calidad del aire en el Perú, o así debiera ser, y de los programas de vigilancia en las zonas consideradas de atención prioritaria, entre ellas Piura. Estos objetivos se mencionan en el Informe Nacional de la calidad del aire 2013-2014: “La Gestión de la Calidad del Aire en el Perú cuenta con una institucionalidad establecida en los niveles nacionales (Minam, Digesa, Senamhi, Oefa), regional y local, así como la participación del sector privado y sociedad civil, cada día más conscientes de la importancia de la calidad del aire para la salud”.

El muestreo fue realizado el 5 de mayo, con el apoyo del laboratorio capitalino acreditado Analitycal. Los resultados arrojaron un valor no deseado en partículas PM-10, que supera el máximo valor permitido y reglamentado por el DS. 074-2001 PCM. “Este nivel de contaminación debe ser atendido con prontitud por ser un tema de salud de la población”, señala el ingeniero Campos Yauce.

El especialista en Ingeniería Sanitaria, del Instituto de Hidráulica, Hidrología e Ingeniería Sanitaria de la UDEP, Felipe Campos, señala que los desastres naturales (desborde del río y lluvias intensas) habidos en la Región han provocado, entre otros daños, una atmósfera bastante contaminada con partículas en suspensión y ciertos gases nocivos para la salud. “Es importante saber a qué estamos expuestos y qué medidas se deben implementar en el corto plazo,  para evitar que las enfermedades vayan ganando terreno”.

El tema ambiental, señala el investigador de la UDEP, también involucra un estudio de impacto ambiental EIA, en todas las matrices: agua, suelos (orientado al sector agrícola), lodos, sedimentos y aire; así como en cuanto a los parámetros de mayor incidencia en la salud de la población para evitar enfermedades o epidemias.

Polvo que enferma y mata
En enero de este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) “estimó que una de cada nueve muertes en todo el mundo es el resultado de condiciones relacionadas con la contaminación atmosférica (WHO, GBoD 2016). Los contaminantes atmosféricos más relevantes para la salud son el material particulado (PM) con un diámetro de 10 micras o menos, que pueden penetrar profundamente en los pulmones e inducir la reacción de la superficie y las células de defensa” (http://www.paho.org).

Los médicos Carlos Ruesta y Norvil Mera, del Policlínico Universitario de la UDEP, coinciden en afirmar que en los últimos meses ha habido un incremento en las consultas por inflamación de las vías aéreas superiores: rinitis, faringitis, laringitis y bronquitis, tanto de los pacientes que ya tienen un historial previo, como en los que por primera vez la presentan.

“Las partículas de polvo, usualmente, no suelen causar inconvenientes graves, pero cuando la concentración es muy elevada puede asociarse a la inflamación crónica de las vías aéreas respiratorias (rinitis, laringitis, faringitis), a mayor riesgo de fibrosis pulmonar. Además, la sílice que hay en el polvo puede depositarse en las regiones más pequeñas del pulmón produciendo una inflamación crónica del parénquima conocida como ‘silicosis’ que aumenta el riesgo de padecer tuberculosis”, anota Ruesta Requena.

Asimismo, refiere el médico de salud ocupacional, Norvil Mera Chú, “el polvo puede ocasionar problemas de reactividad o alergia en las vías respiratorias y la piel: el contacto directo con la piel y en los ojos puede causar dermatitis y conjuntivitis. Y, a mediano y largo plazo, problemas de deterioro de la función pulmonar”. Adicionalmente, indica, debe tenerse en cuenta que el aire no solamente contiene partículas de polvo común, sino que –además– en gran parte de la ciudad los desagües colapsaron; y también hay contaminación con aguas del río, lo cual suma la presencia de microorganismos en el polvo.

Los siguientes pasos
Sin duda, todos estamos de acuerdo en que el aire es indispensable para la vida, por lo que su gestión y cuidado deben ser también prioritarios en las medidas que se adopten desde los ministerios pertinentes Salud, Medio ambiente o de las entidades responsables del monitoreo de la calidad, como los gobiernos locales y regionales; los vinculados a la educación ambiental: colegios  y demás instituciones civiles y sociales.

En enero de este año, la Organización Mundial de la Salud ha señalado que las políticas para “reducir la contaminación del aire pueden proporcionar beneficios de salud directamente en las enfermedades relacionadas; e indirectamente por la reducción de los efectos del ozono y del carbono negro sobre el clima extremo y la producción agrícola (que afecta a la nutrición y la seguridad alimentaria)”.

“Todos los municipios provinciales deberían tener un área de saneamiento ambiental que se dedique a verificar la calidad del aire de los centros poblados”, dice Carlos Ruesta. La difusión de lo que se hace, podría orientar a la opinión pública sobre las medidas a tomar; en el caso de la Municipalidad de Piura, por ejemplo, cuenta con una Fiscalía Provincial de delitos ambientales entre los que están: la contaminación del agua, del aire, la acústica; deforestación, contaminación minera, entre muchos otros.

Como vemos, las funciones de monitoreo, educación, investigación u otras que realice el Ministerio del Ambiente sobre la calidad de aire (del agua, emisión de gases, u otros) en la región, debería ser información común y disponible para los ciudadanos, en este caso, de Piura.

(Artículo publicado en el suplemento Semana de El Tiempo, el 28/05/2017)