En la Universidad de Piura

Cursos de Ingeniería buscan desarrollar la sensibilidad social y el crecimiento del país

Con la asignatura “Ingeniería para el Desarrollo”, la Facultad de Ingeniería pretende que los estudiantes propongan proyectos de innovación con impacto social, especialmente los que involucran a las poblaciones rurales y de escasos recursos económicos.


El profesor del curso, doctor Erick Miñán Ubillús, al exponer en el espacio Seminario de Investigación e Innovación que organiza cada semana la Facultad de Ingeniería de la UDEP, destacó la experiencia lograda, aplicando el esquema utilizado para la formulación de los proyectos del programa Innóvate Perú del Ministerio de la Producción y la herramienta del Marco Lógico.


Como premisa, el docente señala que la ingeniería es importante para el desarrollo de un país porque promueve la innovación, la que a su vez aumenta la productividad y la competitividad de las empresas y el sector productivo. La mejora de la competitividad, sostiene, favorece el crecimiento económico que –finalmente– contribuye al desarrollo del país.

En este círculo virtuoso, agrega, es importante el rol de la Universidad a través de sus profesores, estudiantes y egresados. Por ello, se busca aumentar la vinculación de los estudiantes de Ingeniería con su entorno, promoviendo el diseño de soluciones que permitan aumentar la productividad, aumentar la competitividad y mejorar las condiciones de vida de las personas, empezando por la región Piura.

La asignatura, dictada en el 2017-II y el 2018-I, ha dado como resultado la formulación de 35 proyectos que abarcan sectores importantes como agricultura, pesca, acuicultura, turismo, pequeñas empresas, entro otros. Algunos proyectos están mejor elaborados que otros y deben seguir afinándose. Sin embargo, ya se vienen logrando el objetivo de desarrollar esta sensibilidad social y vincular a los estudiantes con su entorno.

Asimismo, se contribuye al logro de dos exigencias establecidas en los modelos de calidad de las agencias de acreditación: una de la acreditadora internacional Icacit, referida a comprender el impacto social de las soluciones de ingeniería; y la otra, para la acreditación nacional ante el Sineace, sobre la proyección social de la Universidad.

Entre las dificultades, el doctor Miñán indica que a los alumnos les cuesta un poco diferenciar un proyecto de innovación, donde hay un riesgo tecnológico y económico, de un proyecto de mejora o de inversión, en el cual el riesgo es mucho menor. Tampoco pueden diferenciar entre un proyecto de innovación empresarial con impacto social y un emprendimiento social. “Por ahora, no estamos incubando emprendimientos en nuestra asignatura, sin embargo, los animamos a presentarse a las convocatorias del HUB UDEP”, precisó.