Bret Rogers

“Misfit”, el ejecutivo que no encaja

Bret Rogers, especialista en gestión del talento humano explica la importancia de afrontar a tiempo la fuga del talento en las organizaciones.

Los riesgos de huir de una crisis de talento son, a largo plazo, tan desastrosos como ignorar un tumor canceroso en tu cuerpo. Los costos inconmensurables son aquellos que van más allá de los costos directos de una recontratación, ventas bajas o pérdida de producción. El costo más impactante de mantener un misfit (un ejecutivo que no encaja) en tu equipo se relaciona más con la pérdida de enfoque estratégico, compromiso de los empleados, y reputación profesional y organizacional.

Enfoque estratégico: la desalineación del equipo ejecutivo puede ser fatal para la implementación exitosa de cualquier plan o iniciativa estratégica. Una analogía útil es la de un coche Fórmula 1 con el que cualquier desalineamiento, imperfección o mal funcionamiento, especialmente a altas velocidades, puede ser desastroso.

Compromiso de los empleados: la negación de un problema de talento de alta jerarquía eventualmente tendrá un impacto directo en la motivación y actitud del personal de la organización. La insatisfacción comienza con rumores y distracciones, pero puede resultar en la salida de su mejor talento. Una sola salida de talento clave puede resaltar la falta de acción y liderazgo, y agravar el problema.

Reputación profesional y organizacional: cada acción o inacción que tomamos termina afectando, hasta cierto punto, nuestra reputación. Nuestros equipos nos miran como líderes para tomar las decisiones correctas. Como director de junta, CEO o miembro de C-Suite, lo que está en juego es aún más importante, ya que nuestro rol de liderazgo y responsabilidad está vinculado con la reputación de la organización que representamos.

Estos costos no son obvios y, por lo tanto, las decisiones para evitarlos se ignoran fácilmente o se retrasan. Es similar al daño infligido por las termitas, que devoran la estructura básica de tu hogar hasta que el perjuicio es irreversible y requiere una reconstrucción. En este caso, la reconstrucción se refiere a una reestructuración del liderazgo, que probablemente incluirá a los responsables por no haber tomado las medidas necesarias.