Medicina UDEP

Tres aptitudes que debe tener un médico investigador

Los ensayos clínicos son investigaciones desarrolladas con la finalidad de mejorar la salud de las poblaciones pues sirven para identificar estrategias de prevención, tratamientos u otras medidas más eficaces en beneficio de la salud pública. Estos se caracterizan por contar siempre con la participación de seres humanos.

En ese sentido, ya sea que la participación de las personas sea de manera directa o indirecta, como a través de muestras biológicas o cuestionarios, por ejemplo, deben tenerse en cuenta aspectos éticos que garanticen la protección y cuidado debido de los participantes y de la comunidad.

El doctor Hans Vásquez, jefe del Instituto Nacional de Salud (INS), explica los criterios éticos que debe tener un médico calificado para realizar ensayos clínicos con seres humanos.

Entrenamiento
El investigador debe contar con una adecuada preparación y entrenamiento en aspectos éticos y regulatorios para el desarrollo de ensayos clínicos con el cumplimiento de buenas prácticas. El médico debe considerar que los datos y muestras biológicas son la extensión de la persona. Por ello, debe tener en cuenta el consentimiento de los participantes, así como cumplir con la protección y confidencialidad de sus muestras e informarle sobre las razones de la investigación y los resultados.

Experiencia
El investigador que dirige un ensayo clínico debe tener una experiencia previa en investigaciones similares, como miembro de un equipo de investigación, por ejemplo. Ello le otorga una mayor experticia ética, cultural y científica.

Estudios
El investigador tiene la obligación ética de poseer un alto conocimiento sobre la realidad que abordará. En línea con su experiencia, la preparación académica le permite conocer los recursos adecuados, número de potenciales sujetos, la comunidad y naturaleza de la enfermedad que investigará.

El jefe del INS señaló que los criterios explicados deben guiar a los médicos a desarrollar investigaciones en cumplimiento con los principios éticos. Así, deben tener en cuenta el valor social del ensayo clínico, la validez científica, el balance beneficio-riesgo favorable a los participantes y la comunidad, así como el consentimiento informado de las mismas y el debido respeto y protección de su salud y su libertad.