Día del Epidemiólogo Peruano

“Un país incomunicado es más propenso a desarrollar más epidemias”

En 1977 se declaró la semana de la Epidemiología en el Perú y se estableció como fecha central el día 22 de setiembre para reconocer su importancia en el control y prevención de enfermedades.

Foto referencial. Fuente: Ministerio de Defensa del Perú

En el Perú, desde la década del cuarenta, la Epidemiología ha formado parte de los diferentes programas y estrategias de control de enfermedades, siendo desde el año 2016, el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades el órgano responsable-entre otras funciones- de asesorar al Ministerio de Salud, gobiernos regionales y demás componentes del sistema sanitario sobre la situación de salud del país y de cada región.

Para comprender más sobre esta importante labor para la Salud Pública del país, conversamos con el doctor Vladimir Bustinza Sovero, Coordinador de Vigilancia en Epidemiología y Salud Pública en el Hospital Vitarte y profesor de la Facultad de Medicina Humana de la UDEP.

¿Qué es la Epidemiología y qué responsabilidades tienen los profesionales de la salud en esta materia?

La Epidemiología es la ciencia que estudia las causas de propagación de los daños a la Salud. De este concepto se derivan las dos principales aplicaciones de la Epidemiología: encontrar formas de control y prevención efectivos de aquellos males que atacan a la salud y orientar el desarrollo de temas de investigación en Salud.

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC) o los profesionales en epidemiología en general del Perú?

En los últimos años, enfrentamos principalmente el incremento de casos de enfermedades transmisibles que se encuentran bajo vigilancia epidemiológica como la Influenza A (H1N1), Dengue, Zika, Chikungunya, Malaria, Sarampión, Síndrome de Guillain-Barré, entre otros.

Frente al aumento de estos casos, enfrentamos un mayor reto frente a las acciones de detección, prevención y respuesta por parte de los establecimientos de salud del país.

¿A qué debe el incremento de los casos de estas enfermedades transmisibles?

Pues, en mi opinión, se debe a diversas razones: Falta de control de sanidad en los movimientos migratorios hacia nuestro país, la tendencia de movimientos anti vacunas, y sobre todo el, el desconocimiento de los síntomas y modos de prevención de estas enfermedades en varios sectores de nuestra población.

Pese a los esfuerzos de los establecimientos del Ministerio de Salud (Minsa) por realizar labores de prevención y respuesta, estas acciones se dificultan al existir aún en el Perú regiones con zonas de accesibilidad geográfica muy difíciles o con ausencia de medios importantes de comunicación. En ese sentido, aunque suene paradójico, un país incomunicado es más propenso a presentar más casos de epidemias.

Esto constituye un reto para el personal de salud, sobre todo del primer nivel de atención, el cual se dedica no sólo a la labor recuperativa de los pacientes que acuden a un centro o puesto de salud, sino también, a realizar trabajos de campo: visitas domiciliarias, vacunaciones, charlas educativas en colegios y otras entidades, control de vectores que producen enfermedades, etc.

Si bien la comunicación toma un papel importante en el control de enfermedades transmisibles, ¿qué otras herramientas forman parte de las políticas efectivas de control y prevención de las enfermedades epidemiológicas?

Además de labores de comunicación, el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de enfermedades se encarga de la detección e investigación de la ocurrencia de brotes epidémicos y otros eventos de importancia para la salud pública nacional. Para ello, se realizan labores de monitoreo y evaluación continua del comportamiento clínico y epidemiológico de los distintos casos registrados.

Cómo ciudadano, ¿uno puede ayudar en el control de los fenómenos epidemiológicos? ¿de qué manera?

La participación del ciudadano es esencial en las medidas de control y prevención de estas enfermedades, ya que de su colaboración depende la prevención de las enfermedades en el entorno donde vive y trabaja, difusión de hábitos de higiene, eliminación adecuada de residuos sólidos, etc. Así mismo, se requiere de su colaboración para facilitar el trabajo del personal de Salud en campañas de visitas médicas domiciliarias, así como para realizar y promover las recomendaciones señaladas por las autoridades sanitarias.