GUISELLE CAMACHO, CC. EE. EE.

Cómo dirigir en tiempos de “millennials”

Los nuevos trabajadores ya no son los mismos de hace quince años. Tienen una serie de requerimientos que los convierten en una “especie” difícil de dirigir. La profesora Guiselle Camacho explica cómo lograrlo positivamente.

¿Quiénes son los famosos millennials? Son un grupo demográfico también llamado “generación Y”. Sus integrantes nacieron entre los primeros años de la década de 1980 y finales de la de 1990. Se caracterizan, principalmente, por ser digitales, hiperconectados, desafiantes y con altos valores sociales. En el mundo laboral, valoran la flexibilidad, el trabajo desde casa y el reconocimiento no por experiencia sino por funciones. Al ser muy distintos a la generación predecesora, los “X”, resultan hoy en día todo un desafío para los directivos de empresas y organizaciones en general.

Guiselle Camacho, docente de Gobierno de Personas de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Piura, nos da luces sobre cómo dirigir a los muchas veces incomprendidos “Y”.

Estamos en plena era de la transformación digital. ¿Qué supone esto para los directivos de empresas en cuanto a estilo de dirección?

La transformación digital ha generado nuevas formas de trabajo y procesos diferentes. Sin embargo, en el estilo directivo la esencia no ha cambiado: la comunicación, el trabajo en equipo, la puntualidad, la honestidad y la prudencia al liderar equipos continúan siendo imprescindibles por parte de quienes toman las decisiones, más allá del tiempo en el que vivimos.

No obstante, las personas sí han cambiado. Los millennials cuestionan a sus jefes e intentan que la relación sea horizontal. ¿Cómo puede un directivo acostumbrado a la verticalidad lidiar con esta situación?

La persona que dirige a un millennial tiene que desacostumbrarse a la verticalidad. De otro modo, irá perdiendo profesionales valiosos. Esto no significa que el directivo deje de tener poder, sino que se haga más cercano a las personas con las que trabaja.

En mi opinión, el trato vertical aleja a los trabajadores, los congela, los espanta. En cambio, una relación cercana entre el jefe y los subordinados abre múltiples beneficios a las organizaciones. Cuando haces partícipes a tus empleados, cuando inviertes tiempo en conocerlos y escucharlos, los estás involucrando con la organización, de tal manera que los objetivos de esta se convierten en suyos. ¿Qué jefe no quisiera lograr esto?

Profesora Guiselle Camacho.

Otra característica de los millennials es su tendencia al emprendimiento. ¿Cómo se retiene a un “Y” en una empresa?

Hoy, las personas deciden si seguir en una empresa o postular a otra tomando como criterios la flexibilidad en los horarios de trabajo, el reto, el trato que reciben de sus jefes o los valores que se viven en el día a día de la organización. Esto las motiva más allá del sueldo.

Cualquiera estará más cómodo y motivado en su centro de trabajo cuando, además de recibir un salario digno y justo, vea que es parte de un lugar en el que aprende y se vuelve más profesional (motivos intrínsecos) y, a la vez, una mejor persona (motivo trascendente).

Entonces, los directivos que priorizan solo los incentivos no van por buen camino.

Así es. A ellos habría que ayudarlos con unas buenas clases de antropología o de dirección de personas, pues ya se ve que su visión de lo que es la persona es muy parcial. Eso les pasará factura al momento de dirigir la empresa, aunque ellos no se den cuenta.

En resumen, ¿qué características debe tener un directivo en los tiempos actuales?

En este tiempo y en los que vengan, la función del directivo es siempre la misma: servir a su equipo de trabajo. Manolo Alcázar, profesor del Programa de Alta Dirección de la Universidad de Piura (PAD), traduce este “servir” de tres formas: el jefe debe asegurarse de que su gente pueda, sepa y quiera hacer lo que es bueno para la organización.

Para que la gente pueda, hay que darle a tiempo las herramientas que necesita para hacer bien su trabajo. Para que la gente sepa hay que enseñar; asimismo, el jefe debe conocer lo operativo y, sobre todo, cómo tratar a las personas. Y para que el equipo quiera hacer lo que es bueno para la organización, en mi opinión, tiene que haber coherencia entre lo que el directivo dice y hace. Es devastador en los equipos de trabajo cuando un jefe lanza un discurso de lindas palabras y, en el día a día, sus acciones se contradicen.

Datos sobre los millennials peruanos (Fuente: Datum)

  • En el Perú, representan el 29% (entre 19 y 35 años).
  • El 51% trabaja y el 11% trabaja y estudia.
  • El 99% utiliza Facebook y el 81%, YouTube.
  • El 19% dice sentirse estresado, pero muy pocos a su vez, manifiestan sentirse no estresados (9%).

Guiselle Camacho Olivares

Máster en Dirección de Empresas por el PAD – Escuela de Dirección de la Universidad de Piura. Licenciada en Comunicación, también por UDEP. Posee experiencia en Marketing y Dirección de equipos de ventas.