El psicólogo: un aliado estratégico en el proceso educativo

A pesar de haberse reconocido la importancia y la necesidad de que haya un psicólogo en las instituciones educativas públicas y privadas, más del 89% de colegios a nivel nacional, no cuenta con uno.

Los casos de maltrato y abuso escolar son una realidad en las instituciones educativas, tanto públicas como privadas. A pesar de esta situación y de haberse reconocido la importancia del psicólogo en este entorno, más del 89% de colegios a nivel nacional, no cuenta con uno. Este profesional ayuda a la adaptación de niños y adolescentes en su vida escolar, en diferentes aspectos como conducta y aprendizaje.

En el Perú, aún no se logra la meta de que en cada colegio haya un psicólogo. Aunque la ley 30797, publicada en junio de 2018, en el diario El Peruano, incorporó al profesional en Psicología como integrante de la comunidad educativa, la falta de presupuesto en el sector público y en algunas entidades privadas, así como el desconocimiento del rol del psicólogo en el colegio han frenado su ingreso y, por consiguiente, su apoyo.

La norma mencionada reconoce que el psicólogo es un soporte para que los actores de las instituciones educativas orienten adecuadamente a los estudiantes, entre otros, en la comprensión de aspectos relacionados con su desarrollo cognitivo y socioemocional. Por ello, lo considera parte de la comunidad educativa, junto a los estudiantes, padres de familia, profesores, directivos, administrativos, exalumnos y miembros de la comunidad local.

“La presencia de un psicólogo en una institución educativa es de suma importancia pues coadyuva con el trabajo del docente, se trabaja en equipo para lograr la adecuada adaptación del niño/adolescente a la vida escolar en todos los ámbitos: académicos, emocionales y sociales”, considera la psicóloga Caridad Ruesta, del Policlínico Universitario de la UDEP.

Sobre la ausencia del profesional en los colegios, ya que la Contraloría General de la República informó hace unas semanas que, de una muestra de 2500 colegios, el 89% de instituciones educativas carece de un psicólogo, Ruesta explica que esta carencia limita que se cumplan los objetivos del proyecto educativo.

“Al faltar el psicólogo dentro de un colegio, el trabajo en equipo no estaría completo y es muy probable que las orientaciones se sesguen solo hacia una perspectiva, siendo el escolar el perjudicado, porque no se le atendería de una manera integral. El trabajo educativo debe ser sistemático, para poder ver desde diferentes aristas los beneficios o dificultades que se presenten en el proceso enseñanza – aprendizaje”, considera.

Para padres e hijos
Para la docente y especialista María Luisa Sánchez, de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Piura, la presencia de un psicólogo es sumamente importante en la escuela por las labores que realiza.

“Brinda servicios de orientación educativa y profesional a los estudiantes, guiándoles en su aprendizaje y sus objetivos profesionales y, además, es el encargado de realizar un seguimiento a los alumnos, detectando de manera oportuna quiénes están en riesgo de presentar problemas en el aprendizaje o en la conducta. También realizan acciones para prevenir o evitar, la presencia del llamado ‘bullying’ atendiendo aquellos casos en los que esto se presente”, explica.

Sánchez agrega que al apoyo que el psicólogo brinda a los alumnos se suma el asesoramiento a los padres de familia, que son quienes intervienen en la solución de conflictos cuando estos se presentan y en la creación de un clima saludable en toda la comunidad educativa.

“A pesar de que la figura de un psicólogo en la escuela debería centrarse en la investigación y la evaluación, en realidad cumple múltiples funciones claves, las mismas que permiten que las labores que se desarrollan en las Instituciones Educativas, cualquiera sea el nivel que atiendan, se den de manera adecuada”, refiere.

Por la salud mental
En la etapa escolar suelen presentarse distintos problemas, como trastornos del lenguaje, problemas de aprendizaje, problemas familiares, falta de habilidades sociales, problemas de conducta, menciona la psicóloga Caridad Ruesta. Además, también se aprecia un aumento de trastornos de ánimo en los niños y adolescentes.

“Todo ello tiene que ver con la salud mental y es necesario darle atención. Tengamos siempre en cuenta que el ser humano es íntegro y que todo influye sobre él, por lo que necesita un equilibrio biopsicosocial para su adecuado desenvolvimiento. Tener una salud mental adecuada le permitirá desarrollar y expresar todas sus capacidades cognitivas y por ende un buen aprendizaje”, menciona la psicóloga.

A nivel del Ministerio de Educación, la ministra Flor Pablo ha reconocido el déficit de psicólogos en los colegios, pero al parecer no habría solución inmediata ya que, afirma, no hay presupuesto. Los avances son lentos. Para el próximo año, lo que promete la titular del sector es un psicólogo por cada Unidad de Gestión Educativa Local y, en el futuro inmediato, formar una red itinerante que responda a las necesidades educativas con un equipo multidisciplinario. No es la solución, pero a la comunidad le toca reconocer que el psicólogo es un apoyo para la educación.

Psicólogos en la Educación Básica Regular, EBR
Sobre este tema, el magíster Pedro Peña Jiménez, colaborador docente de la Facultad de Ciencias de la Educación opina lo siguiente:

La vida familiar tranquila de los tiempos en que nosotros éramos niños ha pasado a ser una suma de bonitos recuerdos, que nos llenan de alegría cuando los recordamos. La familia, sobre todo, ha sufrido los avatares de la vida moderna: vertiginosa, hedonista y consumista, que ha generado su desestabilización. Lejos estamos de contar con alumnos “tranquilos”, por el contrario, una serie de circunstancias doblegan los valores que enseña la familia.

La escuela es depositaria de situaciones problemáticas que debe solucionar o por lo menos proporcionar los paliativos que permitan a los alumnos sobrellevar dichos pesares. Resilientes son las personas que son capaces de enfrentarlo. Ninguna de nosotros se escapa de las dificultades. Todo esto hace indispensable que la escuela moderna cuente con maestros preparados, pero también con especialistas en la conducta humana.

Los psicólogos adquieren un papel fundamental en la orientación de la conducta de los alumnos (a través del acompañamiento pedagógico) y de los padres (en escuela de padres). Es así que el estado ha visto necesario contar con un psicólogo en cada uno de los niveles (inicial, primaria y secundaria). Esperemos que pueda cumplirse este mandato legal para que nuestros educandos gocen de la ayuda profesional en el momento más necesario (la época escolar).

Beneficios de ayuda psicológica en la etapa escolar

  • Brinda orientación y consejería psicológica, tanto a los alumnos como a los padres de familia.
  • Diagnóstica los posibles trastornos o problemas de aprendizaje, emocionales y sociales que pueda presentar un alumno.
  • Para la superación de la problemática trabaja en equipo con el docente, padres de familia y especialista (terapeuta de lenguaje, psiquiatra, neurólogo, etc.).
  • Realiza un trabajo preventivo a través de charlas, talleres, dinámicas, etc.
  • Trabaja muy de la mano con la coordinación de disciplina, en busca siempre del bienestar emocional del alumno.