Cardenal Juan Luis Cipriani

“La celebración por los 50 de la UDEP es una oportunidad inmejorable para dar gracias a Dios”

En la Misa del Espíritu Santo, con motivo de la Apertura del Año Académico de la UDEP, el cardenal Cipriani señaló que el gran desafío es proclamar, desde la academia, la defensa de la familia.

En esta Eucaristía, “se nos presenta una oportunidad inmejorable para elevar nuestros corazones en acción de gracias a Dios, teniendo muy presente en nuestra memoria y corazones al primer Gran Canciller de la Universidad de Piura y fundador del Opus Dei, San Josemaría Escrivá y a sus sucesores”, dijo el cardenal Juan Luis Cipriani en la Misa concelebrada, por varios obispos y sacerdotes, en la Ermita de Campus Piura. Animaron la celebración la Coral de Oro y la Orquesta Sonfónica Municipal de Piura.

“Es un momento propicio para decirles a los tres cancilleres, que nos acompañan desde el cielo: ¡Gracias por esa entrega, ese milagro y haber hecho posible con la fidelidad, este proyecto universitario que nació en el desierto! Hacía falta mucha fe, y la hubo y la seguirá habiendo; mucho trabajo y mucho esfuerzo profesional”, agregó.

En otro momento, dirigiéndose a los jóvenes estudiantes, el Cardenal les instó a que esta “locura que vemos hecha realidad, sea como el sueño de tu vida. Sueña con esa fe y ese amor, con esa juventud que se entrega; sueña con el retorno de la fe. No te dejes llevar por esos fuegos artificiales y cantos de sirena que anuncian la muerte de Jesucristo. Anuncia con fe y gozo. Así se hizo la Universidad y así seguirá haciéndose”.

Aprovechó la celebración para expresar el agradecimiento a los pioneros: “Es imposible recordar a tantas personas que fueron los pioneros, y a promotores, profesores, personal administrativo, obreros y colaboradores en general que dejaron lo mejor de sus capacidades y de su ejemplo; y que con mucha oración hicieron realidad esta aventura. Que Dios los tenga en su gloria”, oró.

Que brille la santidad en lo ordinario
Mencionando a San Josemaría, dijo que la santidad que predicaba, está hecha de cosas ordinarias, actividades de trabajo, de familia. “Y, en eso ordinario debe brillar la santidad, en estos tiempos oscuros. Donde está un empleado de limpieza, un jardinero hasta el rector, todos en ese pequeño esfuerzo, trascienden en esta oscuridad una luz muy fuerte. Esto nos obliga a renovar la fe. Cuántas veces, ante una pequeña tormenta, nos confundimos. Hay que renovar la fe. Dios no pierde batallas. Dios se luce cuando nosotros ponemos nuestra pequeñez a su servicio”, subrayó.

También recordó el gran amor que el Fundador le tenía a la UDEP. “Cuando pasó por Lima, en 1974, a una pregunta que le hicieron, respondió: “En Piura estoy desde el primer momento. Amo a toda la población de Piura y a la Universidad. Quiero con predilección al profesorado, a los estudiantes, a los empleados, a los obreros. A todos”.

El cardenal Cipriani pidió hacer realidad este sueño de San Josemaría: “Que esta sinfonía de trabajo, de esfuerzo y de amor facilite el trato, la fraternidad y la caridad, que serán permanentes en el ambiente en la medida que este esfuerzo universitario desarrolle su trabajo”.

La UDEP en la Región
Destacó que en estos 50 primeros años de la UDEP, “en esta maravillosa ciudad, en esta región, ha estado siempre presente el esfuerzo de la Universidad de Piura. Ha estado durante los fenómenos de El Niño, con sus investigaciones, sus experimentos hidráulicos, irrigaciones, con profesores y alumnos en los pueblos con proyectos de desarrollo, cursos de formación para los maestros, el asesoramiento a tantas inquietudes de la población. Por eso, esta Universidad goza del agradecimiento de su pueblo y de sus autoridades. Una iniciativa privada al servicio del pueblo”, precisó.

Más adelante, alentó a la Universidad y a todos a cumplir el desafío que demanda el mundo actual: “Hay una gran misión y un gran desafío, que no es solamente de aquí de la Universidad, es a nivel mundial. Es necesario más que nunca, estudiar, reforzar, enseñar y promover la realidad de la persona humana, creada a imagen y semejanza del Creador. Bendita creación que se enfrenta hoy a un proyecto de destrucción”.

“Es un inmenso desafío que desde la academia se proclame el amor limpio de un hombre y una mujer en el matrimonio. No es un tema solo de sacerdotes ni obispos, es un tema de padres de familia y de la academia. No debemos dejarnos arrebatar esa maravillosa propuesta del Creador que en palabras de San Pablo, el sacramento del matrimonio es el origen de la familia,  estructura esencial en todo proceso educativo y en cualquier planteamiento que pretenda una seguridad en la organización social de una nación”.

Obispos y egresados de UDEP
La Misa del Espírtu Santo fue celebrada también por el arzobispo de Piura, Mons. José Antonio Eguren; el Vice Gran Canciller de la UDEP, P. Ángel Gómez-Hortigüela; el arzobispo Emérito del Cuzco, uno de los docentes pioneros de la UDEP, Mons. Juan Antonio Ugarte; el obispo de la Prelatura de Yauyos, Mons. Ricardo García, egresado de Derecho; el capellán mayor de la Universidad, P. Ricardo González; y los sacerdotes, César Corcuera, Miguel Medina, Martín Chero, Alberto Garnique y Ricardo Bazán, quienes también estudiaron en la Universidad de Piura.

La Coral de Oro y la Sinfónica de Piura
La celebración estuvo acompañada por la Coral de Oro, integrada por alumnos y también por excoreutas, de las últimas 27 promociones de la UDEP, venidos de distintas partes del Perú, profesionales que se desempeñan en diversas áreas e instituciones. Entre ellos, una profesora de Argentina y otra de España; así como un sacerdote.

Ellos se reunieron para cantar en esta ocasión especial de aniversario de su ‘alma mater’, dirigidos por el maestro Arturo Hernández Chávez. Asimismo, acompañarán el desfile académico durante la Apertura Oficial del Año Académico, el 27 de abril.

Después de la Misa, la Coral de Oro ofreció un recital. En ambos momentos, estuvo acompañada por la Orquesta Sinfónica Municipal de Piura que dirige el maestro Alfredo Carrasco.