Dr. Alfonso Sánchez-Tabernero

“Las universidades de espíritu cristiano tienen una extraordinaria ventaja competitiva”

El Rector de la Universidad de Navarra pronunció la Lección Inaugural en la Apertura del Año Académico 2019, el de las Bodas de Oro de la Universidad de Piura.

El rector de la Universidad de Navarra, doctor Alfonso Sánchez-Tabernero, destacó que para una universidad, la identidad cristiana proporciona una extraordinaria ventaja competitiva, en el acto académico realizado en un marco de celebraciones especiales por los 50 años de la Universidad de Piura.

La ceremonia inició con el tradicional desfile académico de graduandos, titulados, docentes y autoridades académicas al compás del Gaudeamus Igitur, interpretado por la Coral de Oro, uniéndose en sus ubicaciones junto a autoridades políticas y militares invitadas y otras personas vinculadas a los primeros años de la UDEP; así como a los padres y familiares de los titulados.

Inspiración cristiana
En la Lección Inaugural “La Universidad de inspiración cristiana”, el doctor Sánchez-Tabernero, luego de reseñar los orígenes de las universidades nacidas en Europa con el propósito de “buscar la verdad divina y promover la enseñanza”,  precisó: “los valores cristianos son tan atractivos como respetuosos con las opiniones ajenas, y no es necesario recibir el don de la fe para tener en gran estima ideales como el espíritu de servicio, la honradez profesional, la protección de la vida – sobre todo, la de los más débiles-  la solidaridad con los que sufren, la veracidad o la defensa del medio ambiente”.

Agregó que el mensaje cristiano favorece que la universidad esté centrada en los alumnos, ayuda a que los profesores se conviertan en maestros dedicados a motivar y guiar, con una exigencia alentadora (Woodrow, 2006). Así, cada estudiante aprovecha al máximo sus capacidades, aprende a saltar obstáculos y descubre que sólo será feliz si se empeña en que otras muchas personas también lo sean.

Los verdaderos maestros no se conforman con poner medios razonables para conseguir sus objetivos formativos, sino que están comprometidos con el resultado: no dejan de idear nuevas fórmulas para lograr que sus alumnos descubran el impacto de su trabajo, cuando está planteado como una eficaz palanca al servicio de los demás.

Esa misma idea de servicio, prosiguió el doctor Sánchez-Tabernero, fortalece la apuesta por la investigación interdisciplinar e internacional, en la que todos ponen sus conocimientos, métodos y perspectivas a disposición de sus colegas.

El fin prioritario no consiste en construir el propio prestigio sino en lograr hallazgos intelectuales que sean de utilidad para otras personas. Así, señaló, fácilmente la búsqueda en solitario deja paso al trabajo en equipo, para que la universidad se ubique en la frontera de la ciencia y esté en el origen de los cambios sociales y culturales (Lorda, 2016). De hecho, avanzar con rigor en cualquier ámbito del saber constituye otro modo, aunque no sea tan inmediato, de ayudar a los más desfavorecidos.