Docente de PUSC de Roma

Wenceslao Vidal: “La formación de la inteligencia y la voluntad terminan por empaparte el corazón”

El Programa de Formación Docente del Campus Lima, en coordinación con la Capellanía de la UDEP, organizó el conversatorio “Madurez humana y relaciones interpersonales”, a cargo del sacerdote y médico Wenceslao Vidal.

En la presentación del tema el profesor Vidal  puso de manifiesto  que la madurez interior supera el simple equilibrio en la persona: lleva a la armonía interior que exige la educación de la racionalidad y de la emotividad. “Implica ser consciente de la propia identidad y actuar en coherencia con ella, en libertad, de este modo se adquiere la verdadera autonomía y autoestima”, dijo.

Para el expositor es necesario aprender a disfrutar “haciendo aquello que tenemos que hacer”. De este modo, se construye la personalidad con sentido realista y optimista. “Esta tarea de propio conocimiento, facilitará el conocimiento de los demás y que las relaciones interpersonales fluyan en un ambiente de distensión y de aprovechamiento del tiempo, sin estrés”, explicó.

En el evento realizado el 20 de mayo recordó que es importante descubrir cuándo se altera una personalidad. “Una señal es que se sufre y se hace sufrir. Aceptarlo es comenzar a cambiar”. También resaltó la importancia de saber escuchar a los demás y de huir del perfeccionismo. Animó a los presentes a aprender a vivir en coherencia con la propia identidad, “sabiendo que vivimos en un mundo imperfecto rodeados de personas imperfectas”.

Educación y familia

Wenceslao Vidal, quien además de sacerdote es médico, comentó que el hombre madura no solo con el tiempo, sino que requiere ser educado. La buena educación no sólo brinda conocimientos sino que forma el intelecto e instruye sobre lo que vale la pena amar y lo que no. “De este modo, se construye la personalidad con sentido realista y optimista” añadió.

En este sentido, el docente indicó que la familia es clave. Se trata del primer ambiente educador de las personas, “los principales educadores son los padres, los hijos aprenden no solo de lo que les dicen sino de lo que ven”. Incluso, advirtió que se ha comprobado que esta influencia se extiende hasta antes del nacimiento, a través de la vida de la madre.

El expositor, quien es autor de diversos libros, entre ellos, “Madurez Psicológica y Espiritual” y “Ser quien eres”, explicó que una vez que la inteligencia y voluntad han formado al corazón, de algún modo, ese corazón guía el actuar. También dijo que es importante tener un proyecto en la vida porque encontrar el sentido de la vida es alcanzar la madurez y, con ella, es posible llegar al conocimiento de Dios.

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