Artículo de opinión

Atención Primaria de Salud: ¿fortalecerla o rediseñarla?

Es momento no solo de fortalecer la APS, sino, también de rediseñarla, acorde con nuestra realidad sanitaria y con las necesidades de los diferentes segmentos poblacionales del país.

Foto: Archivo UDEP.

El contexto generado por la pandemia ha evidenciado la necesidad de fortalecer la Atención Primaria de Salud (APS) para que sea el primer nivel de atención de esta y de cualquier otra epidemia futura.

Aunque en los últimos años se facilitó el acceso de la población a la APS, a esta estrategia no se le brindó las condiciones necesarias para que cumpla adecuadamente sus objetivos, metas y use su capacidad de resolución. Como consecuencia, la atención sanitaria continúa centrada en el hospital (sobrecarga de consultas ambulatorias y urgencias), fragmentada y, lo peor, mercantilizada (especialmente por algunas clínicas privadas), situación que quedó en evidencia cuando se desbordó todo el sistema sanitario en los momentos más críticos de la pandemia.

Una atención primaria fuerte es efectiva, eficiente, equitativa e inclusiva. Para ello, se debe contar con equipos de profesionales sanitarios bien formados en APS, tener más tecnología y una buena estructura organizacional para brindar una óptima atención a la persona, la familia y a la comunidad.

Es momento no solo de fortalecer la APS, sino, también de rediseñarla, acorde con nuestra realidad sanitaria y con las necesidades de los diferentes segmentos poblacionales del país. Para lograrlo, podemos tomar como referencia las propuestas de Michael Porter (Universidad de Harvard, 2013), en el artículo: “Rediseño de la atención primaria: una visión estratégica para mejorar el valor organizándose en torno a las necesidades de los pacientes”.

Principalmente, hay que rediseñar la estructura organizacional de la APS. El esquema clásico y actualmente existente, de que un médico, una enfermera, una obstetriz y un técnico de enfermería constituyan el equipo responsable de solucionar los problemas de salud de una población determinada ya no es viable en estos momentos.

En este rediseño deben participar todos los actores involucrados en el sistema de salud de nuestro país: Minsa, EsSalud, clínicas y laboratorios clínicos privados, apoyados directamente por las diferentes universidades. Estas últimas podrán incorporar en este rediseño, la tecnología, actualmente utilizada en el área sanitaria de muchos otros países, como la Inteligencia Artificial, IoT y Big Data, ya que cuentan con muchos expertos en estas áreas.

Aunque este proceso puede tomar tiempo, en manos de personas e instituciones expertas y con las decisiones políticas apropiadas, se logrará que la atención sanitaria, dé un salto cualitativo exponencial para bien de todos los peruanos. Estoy seguro de que lo merecemos y, además, es nuestro derecho.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expr esadas aquí son de responsabilidad del autor.