Artículo de opinión

Día Mundial de la Artritis

Hoy, en el Día Mundial de la Artritis, revisamos cuáles son los síntomas más comunes, para detectarlos a tiempo y lograr un tratamiento y buena calidad de vida.

El 12 de octubre de cada año se celebra el día mundial de la Artritis, con la finalidad de sembrar conciencia sobre esta enfermedad crónica y solidarizarnos con el dolor y la limitación progresiva que experimentan los pacientes que son aquejados por este padecimiento sobre todo si no se detecta en sus etapas tempranas. Los síntomas más frecuentes de esta enfermedad:
  • Dolor en las articulaciones: es un síntoma muy común y suele presentarse de modo simétrico a la misma articulación en ambos lados del cuerpo. Las articulaciones más afectadas con mayor frecuencia son manos y pies; tobillos y rodillas; hombros; codos y muñecas; cervicales; caderas y zona de la laringe.
  • Rigidez: suele producirse por la mañana (rigidez matutina) puede durar varias horas y a la larga conduce a la pérdida del rango de las articulaciones.
  • Inflamación: con el paso del tiempo, las articulaciones pueden hincharse y deformarse, lo que a veces llega a incapacitar al enfermo para realizar algunas tareas cotidianas. Si no se trata o controla correctamente, la inflamación puede acabar dañando los huesos, ligamentos y tendones que rodean la articulación. Con el paso de los años, esto se traduce en deformidades en los dedos y roturas tendinosas, entre otras complicaciones. Es muy característica de estos pacientes la hinchazón de la cara dorsal de la muñeca. La inflamación en la cara palmar de la muñeca puede comprimir el nervio mediano a su paso por el denominado túnel del carpo, produciendo hormigueo y pérdida de sensibilidad en algunos dedos, en lo que se conoce como Síndrome del Túnel Carpiano
  • Limitaciones y /o deformidades características correspondientes en otras zonas articulares.

Foto de Magda Ehlers en Pexels

Finalmente, algunas recomendaciones básicas para aquellas personas que están a cargo de un familiar con artritis:
a) Infórmese sobre la enfermedad y transmita esa información a su familiar y a la familia: converse con el médico que trata a su familiar y con amigos y conocidos que han pasado por experiencias similares. Lea libros y revistas. Investigue en el Internet. Aprenda sobre el padecimiento, cómo avanza, el nivel de cuidados que se requerirá y qué recursos están disponibles.
b) Determine las necesidades de su ser querido: evalúe el nivel de independencia de su ser querido mediante la observación: si necesita asistencia personal: aseo, alimentación, vestirse y otras actividades de la vida diaria, labores domésticas, cuidados de salud, vigilancia de la seguridad en el hogar y atención emocional.
c) Establezca un plan: es importante formular un plan flexible de atención médica de acuerdo a las necesidades a corto y largo plazo de su familiar.
d) Revise su situación financiera: por sensible que sea el tema, es fundamental lograr una comprensión total del estado financiero y las responsabilidades de su ser querido. Considere el auxilio de un abogado o asesor financiero durante el proceso, y cuente con la participación de su ser querido tanto como sea posible.
Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.