Artículo de Opinión

El Covid-19 y la nueva revolución digital

Si antes ya se podía acusar cierta dependencia a la tecnología, en unos pocos meses, el mundo que conocíamos tendrá algunos cambios significativos, que ya estamos empezando a experimentar.

Es cierto que la tecnología digital se considera prácticamente universal desde inicios del siglo XXI. Aún con las innegables brechas tecnológicas, la mayoría de las personas en el mundo cuentan con un dispositivo móvil, un correo electrónico y una cuenta de Facebook. El componente digital recorre nuestra vida cotidiana desde que nos despertamos con la alarma del celular hasta que, al final del día, enviamos saludos por un mensaje de texto o una videollamada a quienes están lejos.

Pero, el fenómeno que estamos experimentando en las últimas semanas ha supuesto un impulso en la relevancia de la tecnología digital en nuestras vidas, que se calculaba que tendría lugar en más de una década. El 2020 resumirá lo que se esperaba que se dé paulatinamente hasta el 2030. Un virus ha sido el que ha dinamizado esta nueva revolución digital. Si antes ya se podía acusar cierta dependencia a la tecnología, en unos pocos meses, el mundo que conocíamos tendrá algunos cambios significativos, que ya estamos empezando a experimentar.

El teletrabajo, ese misterioso privilegio de algunos pequeños sectores laborales, es ahora una realidad general. Si antes lo excepcional era trabajar desde casa y lo normal era asistir a las instalaciones de la empresa para realizar las labores, hoy esta dinámica se invierte. La idea que ha ingresado a la reflexión del sector empresarial es que únicamente las actividades que requieran presencia física deben realizarse en la empresa.

La educación virtual también se ha impuesto como una necesidad en todo el mundo. No es casualidad que los programas y aplicaciones dedicadas a la educación en línea hayan multiplicado su valor mientras que casi todas las empresas están a la baja en su cotización en bolsa. Hoy, Zoom es la aplicación más descargada en iOS y en Android en el mundo. Volveremos a las aulas, pero la transformación forzada que nos ha impuesto esta situación implicará cambios en el modo en que se enseñamos y aprendemos.

Si se piensa con calma, hay muchos sectores que experimentarán cambios, algunos más permanentes que otros. Lo que corresponde ahora es mirarlos con optimismo y proactividad; el mejor modo de hacer que este virus impacte lo menos posible a la sociedad es cumpliendo las recomendaciones y procurando aportar ayuda, desde el campo de cada uno.