ARTÍCULO DE OPINIÓN

El retorno a la contaminación ambiental

Por lo pronto, se estima que para el 2030, no menos de 150 000 vehículos eléctricos circularán por las calles de Lima, lo que representaría un 6% de parque automotor

El estado de emergencia y las medidas de aislamiento social, acompañadas con restricciones de movilidad desde el 16 de marzo, permitieron que, durante los dos primeros meses de la cuarentena, los índices de contaminación se redujeran hasta niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud en nuestra capital. Esto, sin duda, debido a la reducción en la circulación del 90% de vehículos a combustión y a la paralización, en gran medida, del sector industrial.

Sin embargo, con el reinicio progresivo de las actividades cotidianas y la reactivación de sectores estratégicos, estos niveles iniciaron su ascenso hacia fines de mayo.  Tal es así que, a términos de la segunda semana de junio, se podría decir que la contaminación ha igualado a la que teníamos en febrero. Esto según las imágenes satelitales de la Agencia Espacial Europea (ESA), que evidencian la cantidad de dióxido de nitrógeno en la tropósfera en Lima, el cual ha vuelto a los niveles que tenía antes de que se declarase el estado de emergencia y la cuarentena por el nuevo coronavirus en el Perú, el COVID-19.

Era de esperarse, ya que nuestra contaminación ambiental es un problema de fondo: por un lado, en el Perú, solo el 5% de la matriz energética procede de una fuente de energía solar o eólica y, aunque en adición el 47% proviene de una fuente de energía limpia (hídrica), sigue siendo muy elevado ese 48% proveniente de la energía térmica; pues, resulta la más contaminante al producir partículas de dióxido de azufre y nitrógeno que afectan la calidad del aire a través de la quema de combustibles fósiles como gas, petróleo y diésel.

Por otro lado, es necesario decir que nuestro parque automotriz contribuye de manera significativa a la contaminación ambiental. Para contrarrestar esta problemática nacional, en nuestro país se han empezado a implementar algunas acciones con el fin de transformarlo hacia una electromovilidad, iniciativa que está funcionando muy bien en países desarrollados; sin embargo, aún hay muchas políticas e incentivos que debe desarrollar el Gobierno para acelerar este proceso.

Por lo pronto, se estima que para el 2030, no menos de 150 000 vehículos eléctricos circularán por las calles de Lima, lo que representaría un 6% de parque automotor. Aun así, la transformación de este sector, debe ir de la mano con el crecimiento de la generación eléctrica proveniente de fuentes de energías limpias y de la implementación de la infraestructura necesaria para soportar de manera eficiente esta demanda.