Testimonio de egresada UDEP

Emprender en medio de la crisis

Aurora Otoya (Administración de Empresas, 2009) tiene un MBA con enfoque en emprendimiento de IE Business School y dirige su propia empresa. Actualmente es cofundadora de Fiesta Floral, boutique floral online, y Mentora de startups en Seedstars, emprendimiento enfocado en impactar la vida de las personas en mercados emergentes a nivel mundial a través de mentoría, experiencia, financiamiento y visibilidad. Se animó a contarnos su experiencia como emprendedora en épocas de crisis.

¿Cuál ha sido su experiencia previa con el trabajo remoto?

Tengo experiencia trabajando de manera remota cuando hacía consultoría en Ernst & Young. Actualmente lo hago con mi emprendimiento Fiesta Floral y también realizando capacitaciones y asesorías relacionadas a la innovación de manera virtual, en un coworking, en un café o en mi casa.

En el caso de las capacitaciones y asesorías es un poco más complejo ya que tengo que asegurar una muy buena conexión a internet y cero ruidos de fondo o distracciones. Además, hay que mantener atentos a los participantes, a través de una pantalla, e incluso a veces no están familiarizados con la tecnología que facilita el trabajo remoto (ej: Zoom, Google Drive, Slack), lo cual supone un reto mayor.

¿Cuáles han sido sus principales aprendizajes respecto al trabajo remoto?

Hay que tener en claro que trabajar en remoto no significa estar de vacaciones o trabajar a medias. Recuerdo que cuando trabajaba en el corporativo y se daba la posibilidad de trabajar en remoto, por ejemplo, desde casa, nos alegrábamos porque lo sentíamos como un ‘’día libre’’. Nada más alejado de la realidad.

Otro gran aprendizaje, fue el de la coordinación. Al trabajar en remoto se hace incluso más necesario tener una comunicación fluida con el equipo y una mejor planificación y seguimiento de tareas. Esto, para evitar caer en el problema mencionado anteriormente, así como para evitar el ‘ausentismo virtual’ (me desconecto por completo y que crean que estoy trabajando).

¿Cuánto cambia el trabajo cuando se hace desde casa?

Si bien trabajar desde casa te da mayor comodidad, también conlleva muchas distracciones: preparar tu almuerzo, tomar un snack, la tentación de la televisión, o tu misma familia, de ser el caso. Implica organizarte mejor y establecer límites más claros.

Además, no todas las casas tienen el espacio ideal para trabajar: la iluminación puede no ser la adecuada, la señal de internet intermitente, todo esto puede dificultar el trabajo.

¿Qué desafíos conlleva el trabajar desde casa cuando se trata de un emprendimiento personal?

Creo que el principal reto de trabajar desde casa con un emprendimiento propio es el poder organizarte y tener incluso más disciplina que la que tendrías si trabajaras en oficina para alguien.

Menciono disciplina por lo siguiente: una de las frases más escuchadas entre los jóvenes cuando se les pregunta por qué desean emprender es ‘’porque quiero ser mi propio/a jefe/a’’. Esta es una motivación, a mi parecer, errónea e ingenua si es que crees que va a ser un trabajo más ‘’relajado’’.

Cuando emprendes, el esfuerzo que le pones a tu negocio está directamente relacionado al crecimiento de este. Por lo tanto, hay que darle el 200% para ver sus frutos, que aunque son gratificantes, implican mucha perseverancia.

¿Qué consejos puedes brindar a los egresados que son emprendedores para realizar su trabajo desde casa y en medio de la cuarentena?

Tómate tu emprendimiento con el profesionalismo que se merece. Y esto implica:

  • Ponte un horario de inicio y fin de tu día laboral, y respétalo (sí, también horario de fin, es importante que descanses).
  • Sal de tu pijama. Es genial estar en ropa cómoda, así se piensa y trabaja mejor, pero no significa que estés en pijama todo el día.
  • Establece tu ‘’zona de trabajo’’. Identifica la parte de tu casa en la cual puedes trabajar mejor y respétala. La cama es para dormir o ver Netflix.
  • Establece canales adecuados de comunicación con tu equipo y utilicen herramientas que faciliten el trabajo en línea para ser más eficientes (Google Drive, Dropbox, Slack, Zoom).
  • Planifica las tareas y asigna responsables. Así, cada uno sabe qué es lo que tiene que trabajar. Asimismo, establece deadlines de cumplimiento, y touchbase periódicos a través de video chat para saber cómo van avanzando.

¿Qué soluciones puede implementar un emprendedor para darle vuelta a la crisis en medio de las medidas de cuarentena y distanciamiento social?

Lo primero que les recomendaría es no parar. Hay que quedarse en casa, pero ello no significa hacer pausa absoluta. Pregúntense, ¿cómo podrían pivotear su negocio para adaptarlo a las necesidades y hábitos de los consumidores, tanto para este momento, como para después de la cuarentena?

Aprovecha también para generar awareness de marca con algún webinar gratuito o live video en Instagram o Facebook. Por ejemplo: si tienes un restaurante, puedes enseñar a hacer un plato fácil en vivo, para esta época de cuarentena, o dar un pequeño curso sobre cómo empezar en el negocio restaurantero. No estarás vendiendo en ese momento, pero la gente agradecerá lo que les enseñaste y se acordarán de ti y tu marca.

Y si no, al menos aprovecha este tiempo para re-pensar tu estrategia: ¿hasta ahora, has tenido los resultados que esperabas? ¿qué está fallando? ¿cómo puedes cambiar/mejorar tu propuesta de valor?

¿Cuánto crees que impacta la formación de la Universidad de Piura para llevar mejor el contexto de la crisis sanitaria?

Como estudiantes y graduados de la UDEP debemos tener clarísima la responsabilidad que tenemos con la sociedad en este momento de crisis. Desde lo más básico como respetar la cuarentena y toque de queda obligatorios para no poner en riesgo a nadie; tener hábitos de compra conscientes, pensando también en los demás; y tomar acción respecto a quienes están pasando necesidad y ayudar en la medida de nuestras posibilidades.

Y como emprendedora, creo que la formación de la UDEP se refleja en momentos como estos en tres valores principales: el trabajo duro, con integridad, y la actitud de servicio.

Si de hacer negocio se tratara, podría haber comprado todas las mascarillas y frascos de gel antibacterial del mercado y revenderlos con un margen muy superior, pero esto no es integridad. Sacar provecho de la necesidad y angustia de las personas simplemente no es ético, pero lamentablemente a algunos negocios poco les importa.

Desde nuestro emprendimiento, incluso si es aún pequeño, hay que preguntarnos: ¿Qué capacidades tengo para poner al servicio de los demás (colaboradores, clientes, sociedad) en estos momentos de crisis?

Esta pandemia la superaremos dejando de lado el egoísmo y estando en una sola sintonía: la solidaridad.

Para finalizar…

A todos los alumni UDEP que se encuentran emprendiendo: ¡ánimo! Estos son momentos difíciles para todos, y aún más para los negocios pequeños, pero nos recuperaremos. ¡Recuerden que una de las principales características de los emprendedores exitosos es la resiliencia!

A quienes se encuentran en el mundo corporativo: sean agentes de cambio en sus empresas. Promuevan la solidaridad entre sus equipos de trabajo, fomenten iniciativas de innovación social, piensen en formas para poder mantener los lazos de compañerismo de manera virtual, den una mano a quienes no se sienten cómodos con el trabajo remoto. Todo suma.