Artículo de Opinión

Los niños y el Covid-19

En nuestro país, muy pocos niños se han infectado; pero, aunque es una población etaria poco vulnerable, se deben tomar iguales medidas que con los adultos: cuidar la higiene y el aislamiento social.

La situación que vivimos afecta la salud y toda nuestra vida y costumbres, por lo que es importante entender que, aun cuando la cuarentena termine, la propuesta # QuédateEnCasa, en muchos aspectos, deberá continuar.

El Covid-19 es un virus que afecta principalmente a la población adulta mayor a los 50 o 60 años, sobre todo si tienen alguna condición mórbida asociada. A nivel mundial, se ha visto que los jóvenes y los niños son los menos afectados; aunque no hay muchos datos sobre el riesgo de transmisión y desarrollo de la enfermedad en ellos. Por ejemplo, en China, solo el 2% de los contagiados fueron menores de 18 años, y la mortalidad fue menor 0,1%. La mayoría fueron asintomáticos o con sintomatología muy leve.

Se desconoce porqué la población pediátrica se infecta y enferma menos. Quizá porque están menos expuestos: desde el inicio de la pandemia, cerraron los colegios y guarderías; además, no suelen transitar diariamente en transporte público. Pero, esto no explica que los contagiados no tengan manifestaciones clínicas o que sean mínimas.

Una de las teorías es que su respuesta inmune parece ser diferente que la de los adultos y tienen una inmadurez y función disminuida de la enzima, que es el receptor celular del virus en el organismo. También se especula que las infecciones respiratorias virales, que ordinariamente tienen en invierno, elevan su nivel de anticuerpos, más que en los adultos; pero nada de esto ha sido totalmente demostrado.

Si bien la severidad suele ser más baja en niños y jóvenes, un grupo no está exento de enfermarse y complicarse. Además, el grupo etario que hay que cuidar más es el de menores de 1 año y los pacientes con cardiopatías, enfermedades pulmonares crónicas o alteraciones inmunológicas, pues tienen mayor riesgo de hacer procesos respiratorios moderados o severos.

En nuestro país, muy pocos niños se han infectado; pero, aunque es una población etaria poco vulnerable, se deben tomar iguales medidas que con los adultos: cuidar la higiene y el aislamiento social, porque existe un riesgo mínimo de enfermarse y para evitar el posible contagio de los adultos.

Por tanto, es muy importante enseñar a los niños a lavarse bien las manos y explicarles el porqué del aislamiento social. La experiencia china y de otros países nos enseña que lo entienden muy bien y lo viven naturalmente. Debemos mantener serenidad frente a ellos, organizar horarios de estudios y de juegos educativos; permitirles preguntar y darles respuestas sencillas sin ocultar la verdad.

(Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas en él son de responsabilidad del autor).