Artículo de Opinión

La olvidada administración periférica estatal

Los últimos cuatro gobiernos han hecho crecer desmesuradamente el número de ministerios y organismos públicos, creando una hiperinflación centralista y escasa desconcentración en el inmenso territorio nacional.

Fuente: TV Perú.

En la actualidad, nuestra descentralización adolece de un sostén organizativo fundamental. Es decir, de una serie de administraciones públicas que se ubiquen y desplieguen potestades en los respectivos espacios regionales, básicamente para representar al Gobierno, aplicar técnicas de cooperación y coordinación con los gobiernos regionales y verificar el diario respeto del principio constitucional de unidad.

A sentido contrario, los últimos cuatro gobiernos han hecho crecer desmesuradamente el número de ministerios y organismos públicos, creando una hiperinflación centralista y escasa desconcentración en el inmenso territorio nacional.

Lamentablemente, las antiguas prefecturas fueron suprimidas por la Ley No. 28895, sin tener sustitutos reales y eficaces, a pesar de haberse mantenido formalmente la figura de las «autoridades políticas» (gobernadores y tenientes gobernadores), con la habilitación de ciertas funciones que desempeñaban los primeros, quedando como meros órganos menores desconcentrados del Ministerio del Interior.

Esta omisión legislativa, claramente, ha dejado al Poder Ejecutivo sin una verdadera presencia nacional, ajeno a los problemas cotidianos no capitalinos y con muy poco margen de maniobra para estar alerta y responder en salvaguarda del interés público nacional. Urge cambiar y reencauzar por otro rumbo organizativo.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.