ARTÍCULO DE OPINIÓN

Para elegir bien con conocimiento y sabiduría

“Eres libre de tomar tus decisiones, pero prisionero de sus consecuencias” (Pablo Neruda).

Todas las culturas buscan acceder a la educación para lograr el crecimiento humano y la formación de la personalidad. Asimismo, buscamos la formación intelectual, la valoración de la ciencia, el arte, el deporte, el trabajo y el pensamiento filosófico.

Todos esperamos, a través de la educación, obtener el conocimiento, llegar la verdad, el bienestar, la felicidad, encontrar la propia identidad y cultura. Y, es que la educación, que busca la excelencia y la felicidad humana, siempre, desde muy temprano; es permanente. Nos permite crecer y desarrollarnos como seres humanos, potenciar nuestras habilidades y talentos y, sobre todo, nos permite elegir y decidir con conocimiento; dándonos la sabiduría para obrar de la mejor manera posible.

El próximo año, los ciudadanos peruanos tendremos la oportunidad de elegir nuevos congresistas quienes tendrán, por más de un año, la tarea de legislar, servir al pueblo que los eligió, velar por los interese de todos y, sobre todo, de reivindicar la reputación de nuestro congreso.

Somos testigos de excepción del “descubrimiento” y castigo de diversos actos de corrupción, dolo, tráfico de influencias, y mucho más, cometidos por expresidentes, congresistas, militares y otras “personalidades” de nuestra sociedad. Fuera de nuestras fronteras ven con sorpresa y orgullo que estemos luchando contra la corrupción. Cuando voy a algún país, a participar en alguna conferencia, algunos de los temas de conversación o preguntas sobre nuestro país, además de la comida, son: la lucha contra la corrupción, el rol de los fiscales, las autoridades encarceladas y cómo es posible que en sus países no se de esta misma experiencia.

Si bien, al elegir nuevas autoridades, no podemos estar seguros de que todas estas malas experiencias de robo, corrupción, desfalco y más desaparezcan o disminuyan, sí podemos, con todo el conocimiento vivido, procurar elegir bien para tener políticos idóneos y evitar a los falsificadores de títulos de estudios, personas envueltas en juicios por alimentos, o con juicios por violencia doméstica u otros también carentes de ética y capacidades.

En estos comicios elijamos gente preparada, con estudios y proba. No nos dejemos llevar por los rostros, palabras, partidos políticos o “amigos”, que desconocen nuestra realidad o, simplemente, son oportunistas que solo buscan su bienestar personal.

La decisión es nuestra y está en nuestras manos. ¡Elijamos con conocimiento y sabiduría!