Detrás de las palabras

Pichanga

La acepción futbolística de pichanga seguramente se toma de la acepción de desorden que tiene el jugar entre amigos. Pichanga es voz de origen quechua, derivada del verbo “pichay”.

Martha Hildebrandt explicaba en el año 2015 que, en el Perú, Bolivia Ecuador y Chile, significa un partido informal de fútbol o fulbito. También se documenta el verbo derivado pichanguear y, con bastante razón, destacaba que el diccionario académico no registra esa acepción del término y que pichanguear aparece allí como chilenismo exclusivo. Todavía no se ha subsanado esa insuficiencia, aunque la profesora Ana Baldoceda la ha señalado también, entre otras fallas del gran repertorio castellano.

La acepción futbolística de pichanga seguramente se toma de la acepción de desorden que tiene el jugar entre amigos. Pichanga es voz de origen quechua, derivada del verbo “pichay”, limpiar, de donde viene también pichana, manojo de ramas y también escoba. También pascana (de pascay, desatar) presenta el sufijo nominalizador quechua. Se aplicaba al alojamiento en el camino. El Concolorcorvo (1771) señalaba que en Arequipa y en Piura había muchas pascanas “de agua salitrosa y pesada”.

He advertido en algunos medios que los estudiantes de algunas escuelas profesionales organizan “grafichangas”; es decir, pequeños campeonatos de diseño gráfico a modo de juego. Parece así un acrónimo de “gráfico” + “pichanga”, pues nada tiene que ver con el viejo sufijo castellano, de tono despectivo y de uso más bien escaso: bullanga, fritanga, pachanga o burundanga. Por cierto, que este último vocablo de fonética tan graciosa proviene de una deformación de morondanga, derivado a su vez de “morondo”, esto es pelado, sin cabello, vocablo que a su vez deriva del latino “mundus”, que significaba ‘limpio’.

El DiPerú (2016) recoge también una acepción sexual de pichanga, la misma que describe con la marca de “popular”. En realidad, se trata de una jerga juvenil, como otras muchas recogidas de periódicos chicha que no describen el uso habitual, sino una elaboración ingeniosa y festiva del lenguaje. Hubiera sido conveniente indicar también que esa última acepción es un eufemismo.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.