11

Mar

2022

Artículo de opinión

Confianza: la clave del desarrollo

Si la confianza crece, el crecimiento económico será mayor, porque más empresas realizarán inversiones y contratarán personal. Además, el ejercicio de la democracia aumentará, al exigir a los ciudadanos el cumplimiento de las promesas.

Por Brenda Silupú. 11 marzo, 2022. Publicado en El Tiempo, el 11 de marzo de 2022.

La fe que se tiene en las personas, se da en base a su buena voluntad, honestidad y confiabilidad de que cumplan lo prometido y que respeten las normas sociales sin actuar de manera oportunista, es lo que se conoce como confianza (BID, 2022).

De acuerdo con el informe del BID, el 2021 la confianza en entre las personas y en las instituciones del Gobierno, de América Latina y el Caribe, es la más baja en comparación con otras regiones del mundo. A la fecha, se tiene que solo el 10% de personas manifiesta que se puede confiar en los demás, y menos de una de cada tres personas confía en su gobierno.

La confianza es la piedra angular para el éxito de las políticas públicas. Sin confianza, los individuos se desconectan de sus deberes cívicos y encuentran menos incentivos para cumplir el marco legal, dañando así la legitimidad del gobierno para prestar servicios públicos de buena calidad.

La falta de empleo, la insatisfacción por los servicios públicos como los de salud y educación, desvincula a los ciudadanos de las instituciones de gobierno. El débil cumplimiento de la ley en América Latina y el Caribe aumenta la probabilidad de la existencia de corrupción y criminalidad; es así que más del 80% de ciudadanos manifiestan que su gobierno es corrupto (Cepal, 2020).

Esta falta de confianza va en aumento y se encuentra ya en cada ámbito de la sociedad. Más aún, tiene un efecto en el sector empresarial, porque debilita la cohesión social e incentiva a los emprendedores a no cumplir las leyes y salir del marco legal establecido; esto da lugar, por ejemplo, a una falta de moralidad tributaria y se genera así la informalidad.

Las empresas informales buscan ser legítimas reconocidas y aceptadas por la sociedad, a pesar de que se desarrollan en un entorno que les limita el acceso a recursos que son valiosos para su crecimiento y desarrollo. Se debe rediseñar las instituciones de gobierno para que sean confiables, eficientes, productivas, abiertas e innovadoras dirigidas a incentivar el crecimiento inclusivo.

Si la confianza crece, el crecimiento económico será mayor, porque más empresas realizarán inversiones y contratarán personal. Además, el ejercicio de la democracia aumentará, al exigir a los ciudadanos el cumplimiento de las promesas. Una mayor confianza será el motor del crecimiento y ayudará a que un país se recupere más rápido de los efectos de la pandemia.

Es un camino largo por recorrer; sin embargo, el BID ya ha iniciado un plan de estímulos en diferentes países para trabajar en la recuperación de la confianza.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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