Dr. Marcos Agurto Adrianzén

“Sin la ‘mosca de la fruta’ enviaríamos la producción a más países”

La tercera fase del programa para combatir la plaga ya beneficia a los productores de la frontera geográfica entre La Libertad y Cajamarca.

Por Tania Elías.

Profesor Marcos AgurtoLa tercera fase del programa para combatir la mosca de la fruta, que se aplica en la frontera geográfica entre La Libertad y Cajamarca, ya beneficia a los productores de la zona, explicó el economista Marcos Agurto, durante las conferencias: “Research and Innovation Seminars”, organizadas por la Facultad de Ingeniería.

El experto, que trabaja el proyecto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se refirió al impacto del programa de la ‘mosca de la fruta’ y señaló que en la zona donde se aplica, los agricultores comienzan a recibir un mejor precio por su producto ya que los acopiadores y comerciantes valoran que “efectivamente es un producto de mejor calidad”.

Según explicó, el proyecto dura 8 años y evalúa los impactos de su aplicación en términos de ingresos económicos de los agricultores, de su portafolio de cultivos, de las decisiones de exportación, del precio del producto que reciben, entre otros factores.

“Son impactos importantes. Definitivamente la proporción de la producción que se destina a venta aumenta por una mejor calidad del producto. Antes la producción era de mala calidad y no la podían comercializar o tenían que usarla para el autoconsumo. Ahora ya la pueden  vender en el mercado con un buen precio”, precisó.

Señaló que también es importante la aplicación del proyecto porque cuando un valle o zona geográfica es declarada libre de la mosca de la frutas, las restricciones comerciales en los mercados internacionales son menores. “Si el Perú fuera área libre de la mosca de la fruta, podríamos mandar nuestra producción frutícola a muchos más países”, enfatizó.

Esto no se puede hacer en este momento. Dijo que por ejemplo, en el caso del mango o el palto, se someten a un proceso de limpieza a altas temperaturas que ya generan un tipo de desmejora en la fruta.

El proyecto está en su etapa inicial. Por ahora, los beneficiarios venden 30% más de fruta que los no beneficiarios, lo que significa que su venta se incrementa en 30%. Para un cultivo como el palto, los beneficiarios producen más o menos 15 kilos más por planta que los no beneficiarios.

“Hasta ahora se van dando buenos resultados y estamos mostrando que los programas tienen un impacto importante sobre los pobladores rurales: venden mas y tienen mejor producción”, anotó. Recordó que la primera fase del programa se inició en 1998. La idea es realizar el control, por fases, en todo el país.


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