19 Dic

Cómo recibir con optimismo el 2021

Foto: Archivo UDEP.

En este 2020 diferente, fin de año también lo será. Frente a los retos, resoluciones, metas y propósitos para el 2021 después de un año complicado, Rosa Cornejo aconseja el optimismo y la esperanza. “Saldremos de esta”, resalta.

Este año ha desarrollado en nosotros muchas herramientas muy útiles de supervivencia y de adaptación. Hemos desarrollado la resiliencia, tan necesaria para sobreponernos frente a la adversidad, que hará que nos enfrentemos al siguiente año con más fortaleza, continúa la psicóloga.

Las emociones
Ante situaciones que han causado dolor o sufrimiento, como la pérdida de algún ser querido o la separación prolongada de la familia o amigos, Cornejo aconseja no reprimir los sentimientos. No está mal extrañar, llorar, sentirse tristes o perdidos, afirma.

“¿De dónde vienen estos sentimientos? Tómate el tiempo necesario para reconocer lo que sientes y encontrar la causa”, recomienda Rosa. Reconocer las fuentes de la tristeza, la incomodidad o el miedo ayuda a entenderlos mejor y a comprendernos nosotros mismos.

Las metas
No dejemos que la incertidumbre nos quite las metas y sueños, señala Cornejo. Si bien este año nos hizo cambiar los planes o, simplemente, desecharlos por completo, establecer nuevos propósitos y avocarse a perseguirlos con esfuerzo y utilizando las propias capacidades siempre es una práctica positiva y que da resultados, resalta.

Rosa afirma que hacer un examen de los puntos fuertes y de las nuevas capacidades adquiridas, así como entender el nuevo entorno, es un gran primer paso. El segundo, ponerse manos a la obra.

Cornejo resalta la importancia del cambio de prioridades al que nos ha obligado la situación de pandemia, “lo que antes era ordinario, como almorzar con la familia, salir con amigos o caminar por la calle, se convirtió en extraordinario” en cuestión de pocos meses.

Alineemos nuestras metas, sueños y propósitos para este 2021 con todo eso que hemos reaprendido a valorar durante este año.

La empatía con los demás
“Nos hemos vuelto más sensibles al sufrimiento, tal vez porque hemos sido testigos cercanos a este o porque nos tocó directamente”, afirma la especialista.  Esto nos recuerda que no estamos solos y que debemos ayudarnos unos a otros, continúa. “Nos encontrábamos en un entorno muy materialista y egoísta, que tenía como valores importantes el éxito, la riqueza, el aplauso (…). Ahora nos damos cuenta de que nuestra esencia es la empatía, compasión hacia lo demás, la bondad”, concluye.

“Empecemos siendo comprensivos y tolerantes en nuestro hogar y con nuestra familia”. Para Cornejo es importante ponerse en el lugar de los de los otros, buscar comprender su sufrimiento y estar presentes, cuidarnos mucho para poder cuidar de los demás.

Trabajar las emociones de manera positiva, establecer metas alcanzables que nos hagan sentir realizados, y ponernos en los zapatos de los demás son grandes propósitos para recibir un nuevo año donde aplicar todo lo aprendido en este 2020, que está pocos días de terminar.

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