01 Mar

Cada uno es responsable de sus propias decisiones

En la vida y en los negocios, tomamos decisiones a diario. Y, esas decisiones tienen consecuencias. A veces, cuando las cosas no salen bien, caemos en la tentación de responsabilizar a otros. Y eso es incorrecto.

Imagine a un comerciante que necesita financiar capital de trabajo para la próxima campaña del día de la medre. Tiene varias alternativas para ello: el propio proveedor le puede vender a crédito la mercadería; una institución financiera formal le puede prestar dinero; o una Fintech, un prestamista particular, entre otros. Cada una de las alternativas mencionadas tienen ventajas y desventajas. La decisión final la toma el empresario (nadie más) teniendo en cuenta criterios como el costo (tasa de interés), plazo, rapidez, disponibilidad, etc.

La rentabilidad (tasa de interés) y la liquidez suelen ser los criterios que más influyen. No cabe duda de que pueden estar afectados por la coyuntura y la particular situación de la empresa. Por ejemplo, un empresario necesita un préstamo por 10 000 soles y debe elegir entre dos alternativas. La primera, le cobra una tasa de interés de 30% anual para pagar en 4 cuotas mensuales de 2640 cada una. La segunda, le cobra 35% anual, pero con 6 meses de plazo con una cuota de 1818. Si su capacidad de pago solo fuera de 1900, tendría que escoger la segunda alternativa aun siendo la más cara.

Un empresario que requiera financiamiento está en la obligación de tener conocimientos básicos de finanzas, que lo lleven a tomar decisiones adecuadas. El no tenerlos no lo libera de la responsabilidad por lo que elige, por las decisiones que tome.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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