14 May 2021

Hay un aspecto muy inmediato de la realidad: los hechos, que se difunden en las redes sociales y en los medios de comunicación masiva. Estos hechos y sus consecuencias, a nivel de opiniones, modas, tendencias, etc., son efímeros como su contenido.

Por P. Jesús Alfaro. 14 mayo, 2021.

Hay un aspecto muy inmediato de la realidad: los hechos, que se difunden en las redes sociales y en los medios de comunicación masiva. Estos hechos y sus consecuencias, a nivel de opiniones, modas, tendencias, etc., son efímeros como su contenido.

Otro aspecto menos inmediato incluye: las ideas, las convicciones, los prejuicios públicos y privados, las tensiones creadas por las necesidades primarias de los individuos y de la sociedad en su conjunto.

A este otro aspecto de la realidad me referiré. Me alejo de la perspectiva política del momento, de las inquietudes vitales de todos frente a sucesos comunes como la pandemia, etc., y me coloco en la perspectiva intelectual de la que nadie debiera prescindir, pero a la que muchas veces no dedicamos las energías y tiempo suficientes: en definitiva, nos cuesta pensar.

“Las ideas mueven el mundo” se ha dicho y se seguirá diciendo, porque es una realidad innegable. Pensar es una actividad no solo para intelectuales y estudiantes sino para todos. Por eso, propongo dos términos de permanente vigencia: marxismo y comunismo. El que “estén de moda” o “a la orden del día” por motivos políticos y sus repercusiones sociales es lo de menos; y, a al mismo tiempo, es importante.

Lo primero que preguntamos, al pretender pensar acerca de estas dos palabras, se refiere a su naturaleza. Cuando en el razonamiento aparecen los términos “¿qué es…?” estamos ante una inquisición sobre la esencia de las cosas. ¿Qué es el marxismo? ¿Qué es el comunismo? Si se está razonando no sirven respuestas vagas.

Marxismo: ideología de raíz economicista (formulada por Karl Marx, su autor para fundamentar sus ideas económicas) con amplias repercusiones sociales. Su vigencia durante muchos años hizo que influyera en otros ámbitos cada vez más generales: la cultura, la academia, la espiritualidad. En los últimos tiempos, el auge de sus derivantes se encuentra en la línea del marxismo cultural.

Comunismo: planteamiento sociológico que, unido a la ideología marxista, derivó en los últimos tiempos en regímenes socialistas autoritarios, en diversas latitudes; y que aún tienen vigencia en sociedades muy variadas del mundo.

Bastan estas referencias sustanciales acerca de estas dos realidades que parecen afectar a nuestros conciudadanos, para que se vuelvan muy importantes para la comprensión de la situación. Si las conocemos a este nivel seremos más capaces de juzgar acerca del otro nivel inmediato: propuestas políticas, juicios de valor acerca de conductas también políticas, pasadas y presentes. Sabiendo de dónde provienen podremos sacar conclusiones reales.

Ahora bien, si preguntaran qué opinan los cristianos de estas ideologías, diría que queda absolutamente claro que el cristiano ni siquiera simpatiza con ellas, porque son consecuencia de planteamientos materialistas y probadamente antirreligiosos.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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