¿Cómo detectar fuentes confiables para nuestros trabajos monográficos?


Tienes problemas con los trabajos que presentas en la universidad. Conoce cómo elegir las mejores fuentes para tus trabajos monográficos.

La avalancha de información que hay en Internet ha hecho que encontrar fuentes de información fiables sea un ejercicio cada vez más lento y complejo.

Gran parte de nuestro tiempo en la universidad la dedicamos a presentar trabajos monográficos que, con el paso del tiempo, vamos perfeccionando. Hemos aprendido que, para presentar una buena monografía, debemos contar con fuentes confiables que la respalden. Usar fuentes erróneas solo le restaría credibilidad y seriedad a nuestro trabajo.

Muchas veces hemos sido víctimas de fuentes ‘aparentemente’ fiables y que, en realidad, no lo eran. Entonces, ¿cómo podemos diferenciar una fuente confiable de una que no lo es? Aquí te damos algunos tips que te ayudarán a elegir mejor las fuentes para tus trabajos monográficos.

Recurre a las fuentes primarias

No hay mejor fuente que los libros, las revistas científicas y las especializadas. Acude a una biblioteca y busca libros sobre el tema de tu monografía. También puedes ayudarte de publicaciones de periódicos y tesis como fuentes para tu trabajo.

Fíjate en la reputación de la fuente a la que estás acudiendo

Una de las primeras cosas que debes hacer para asegurarte que tienes una información confiable es conocer la reputación de la fuente a la que estás acudiendo. Para ello, existen herramientas en Internet que nos proporcionan fuentes confiables para diferentes temas. Si estás en busca de buenas fuentes, puedes recurrir a Google Académico, HighBeam Research, Chemdia o RefSeek.

Busca, compara y revisa

Siempre que encuentres una fuente aparentemente confiable, no te quedes sin buscar más. Busca más documentos que confirmen el contenido que has encontrado, compara y revisa antes de agregar dicha información a tu trabajo monográfico.

Cuidado con la publicidad

Si es información que has encontrado en Internet, ten cuidado de cruzarte con notas que tengan algún tipo de sesgo en la información y que estén asociadas más a un publirreportaje (publicidad). En caso sea necesario usar ese texto cítalo indicando la fuente.

Fíjate en los detalles

Si el contenido que has encontrado posee las siguientes características: es actual, original, tiene buena ortografía, cita a sus fuentes de información y posee buen razonamiento lógico, entonces la información que tienes es confiable.

Escoger buenas fuentes para tu trabajo monográfico no es tarea fácil, pero tampoco es imposible. Sigue estos consejos para aprender a diferenciar una fuente confiable de una fuente falsa y haz que tu monografía se diferencie del resto.


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