30 Abr 2020

¿Cómo prevenir las enfermedades respiratorias en los niños?

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La mayoría de las enfermedades respiratorias de la infancia se presentan durante los cambios de estación, especialmente en invierno, y son producidas por virus que se transmiten de persona a persona.

Las enfermedades gripales en los niños son producidas por una amplia variedad de virus que se propagan con mucha facilidad a través del contacto directo con otros niños afectados, por vía de la respiración; contacto con superficies, metálicas o mantas; bebidas compartidas; ambientes cerrados, entre otros.

Los resfríos y la gripe no se contagian por el frío o por el aire frío, por lo que no es buena idea abrigar demasiado a los niños, pues así no se evita la transmisión. Todas las personas en general, y los niños en especial, deben tener mucho cuidado cuando están en contacto con otras personas con síntomas visibles de tener un proceso viral respiratorio: tos, estornudos, mucosidad nasal y, por supuesto, fiebre.

Una forma severa de enfermedad respiratoria es la influenza o gripe. Los síntomas son más intensos que los de un resfrío común: la fiebre es más alta, mucha tos, malestar, síntomas digestivos como náuseas, inapetencia y, en algunos casos, diarreas Para evitarla, además de tener en cuenta las precauciones de contacto, debe vacunarse a todos los niños una vez al año.

El nuevo COVID-19 es también una infección viral, mucho más severa que la gripe, pero con los mismos mecanismos de contagio. Por ello, debe evitarse el contacto con personas que, a pesar de no tener síntomas, podrían ser portadores del virus. Por ejemplo, en los niños debemos evitar contactos directos con personas que tengan probabilidad de estar padeciendo un resfrío o una gripe o concurrir a cumpleaños o eventos infantiles, donde hay probabilidad de aglomeraciones.

Si un niño, que está a nuestro cargo, presenta síntomas respiratorios, no debemos enviarlo al colegio, hay que enseñarle a cubrirse la boca y la nariz cuando tosa o estornude, así como fomentar el lavado constante de manos. Si contrajese alguna enfermedad respiratoria, debemos mantenerlo en casa por un plazo mínimo de seis días, ofrecerle muchos líquidos, controlar la fiebre y no sobreabrigarle. Si presenta fiebre alta, o el proceso dura más de cinco días, es aconsejable que sea evaluado por un médico. Además, deben tenerse otros cuidados como limpiar y desinfectar las superficies de contacto más comunes en el hogar, trabajo y escuela.

En esta época, debemos reforzar las medidas preventivas con nuestros hijos en el hogar. Aprovechemos estos momentos valiosos para enseñarles el correcto lavado de manos, así como el auto cuidado y protección de su salud. Hoy, más que nunca, el futuro está en sus manos.

(Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas en él son  de responsabilidad del autor).

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