18 Ene

El COVID: los primeros días del 2021

Fotografías: ANDINA.

Al lunes 11 de enero, se viene observando un crecimiento en el porcentaje de positivos en las pruebas de descarte del COVID-19 en el país, con el consecuente aumento en las hospitalizaciones de pacientes, especialmente, en las UCI. Todo, debido a varios eventos: las compras en las semanas previas a la Navidad, las revueltas y el paro agrario; y las reuniones organizadas por las fiestas de fin de año y del año nuevo.

Hasta el 7 de este mes, este incremento de los contagios no se reflejaba en la cantidad de fallecidos; pero, a partir del 8, cuando se registraron 96 fallecidos a nivel nacional, ya hay un aumento significativo. Luego, el 9, 10 y 11 decrecieron: 68, 67 y 55, respectivamente.

Llama mucho la atención la mayor ocupación de camas UCI en la mayoría de los hospitales del país; a un ritmo mucho mayor que las hospitalizaciones. En los peores meses de esta pandemia (de mayo a julio), entre el 10 y 11% de los pacientes hospitalizados estaban en camas UCI; sin embargo, en diciembre dicho porcentaje superó el 25%, aunque hoy, con la saturación de las camas UCI, el porcentaje ha descendido a 21%. Este aumento se explica porque se llegó a tener mayor disponibilidad de camas UCI, a diferencia de los meses críticos.

También llama la atención que, con 1467 camas UCI ocupadas actualmente, similar a lo que se tuvo el 8 de agosto (1474), haya 66 fallecidos promedio por día, a diferencia de los 213 que se promediaba entonces. Como se ve, la saturación de las camas UCI no está causando los mismos estragos que antes, debido a que los pacientes están recibiendo una mejor atención y que quienes llegan a las UCI no se encuentran en estado tan crítico.

Entonces, independientemente de que estemos en un rebrote o segunda ola, la situación actual no es comparable con la primera gran ola que tuvimos hasta inicios de agosto. Pero ¿podría seguir aumentando? Como dije a fines de septiembre, era muy poco probable que se diera una segunda ola como las de Europa, porque la gran mayoría de la población que no cumplía con las normas de bioseguridad ya se había contagiado y tenía inmunidad, y era poco probable que los que sí las han cumplido comenzaran a incumplirlas. Pero, me equivoqué, en parte, pues en estas últimas semanas, un buen sector de esa población responsable también se ha relajado.

Esperemos que, con la alarma de los hospitales colapsados, todos mejoren su comportamiento y capacidad de reflexión para frenar el aumento de contagios. Pidámoslo todos.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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