18 Ene 2021

Informalidad. Un estilo de vida

Si este comportamiento era frecuente antes de la pandemia, ahora (en época de crisis) no es posible solucionar este problema con la imposición de medidas y políticas que restringen el emprendimiento.

Por Brenda Silupú. 18 enero, 2021.

Foto: ANDINA.

En los últimos años, las investigaciones realizadas sobre el análisis de la informalidad empresarial establecen que la conducta informal de los emprendedores y empresarios se explica por factores del contexto donde se desarrolla el negocio; así, la localización, el sector, las relaciones sociales entre amigos, familiares, clientes y proveedores conducen a los emprendedores a buscar legitimidad (ser aceptados por la sociedad) en vez de buscar legalidad.

Esto se explica bien en nuestra economía en la cual, por registrar tasas mayores al 75% de informalidad empresarial, es muy común que un emprendedor -al iniciar su negocio- encuentre a muchos proveedores informales, por lo que no le es posible sustentar la compra de sus insumos. Y, si exige la formalidad del proveedor, el costo de sus insumos es mayor, lo que no le permite competir en el mercado.

Además, si un emprendedor desarrolla un negocio que se caracteriza por ser informal, es muy probable que este también actúe dentro de la informalidad. Unido a este panorama, existe una alta probabilidad de que este nuevo emprendimiento fracase en su primer año de vida. Por eso, el emprendimiento informal surge como una alternativa de prueba y error para evaluar con qué negocio le va bien y, posteriormente, tomar la decisión de formalizarme.

Si este comportamiento era frecuente antes de la pandemia, ahora (en época de crisis) no es posible solucionar este problema con la imposición de medidas y políticas que restringen el emprendimiento, estableciendo límites a las tasas de interés y supervisando los depósitos de ahorro, cuando existe una cultura informal que se ha venido tejiendo desde muchos años atrás.

La solución no está en imponer restricciones y sanciones cuando no existe una cultura tributaria. Apoyemos al sector emprendedor teniendo en cuenta el contexto en donde se desarrolla.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

 

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