Lo cierto es que desde la primera mitad del siglo XX pasó del ámbito militar al universitario, y con el tiempo el término ha venido a perder todo matiz ofensivo y ahora se emplea naturalmente.

Por Carlos Arrizabalaga. 23 marzo, 2021.

Foto: Archivo UDEP.

Por estas fechas, las universidades se aprestan a dar la bienvenida a sus recién ingresantes, popularmente llamados con una palabra de origen africano que ha tenido mucho recorrido: cachimbo.

Martha Hildebrandt (1969) presume que viene del quimbundo, una lengua de la familia bantú, a través del portugués (ellos con los ingleses monopolizaban el tráfico de esclavos). Parece que el sentido original del término era “hoyo”, de ahí que casimba significaba aquí, como registrara Arona (1883): “especie de cisterna a que apelan los industriosos piuranos para aprovechar el agua de su río, que muy pronto deja de correr”.

En Centroamérica, cachimbear significa trabajar y su participio cachimbeado es cansado. En otros lugares, el sentido original pasó a designar, por su semejanza, a la pipa de fumar y, probablemente, también al silbato o instrumento musical utilizado primero por la guardia nacional, creada en la época de la defensa contra la armada española.

De esa época procede la alusión hecha por Ricardo Dávalos y Lissón (1852-1877), cuando refiere que “un hombrecillo de los de codo a la mano” salía disfrazado cada año de colegial, bombero o cualquier cosa ridícula para llamar la atención y, un año fue, el primero de la Guardia Nacional, vestido de cachimbo. De ahí pasó el término a designar soldado, especialmente los de la banda de música, como registran Manuel Atanasio Fuentes y Ricardo Palma.

Puede que el matiz despectivo motivara la asociación del término con el estudiante novato. Lo cierto es que desde la primera mitad del siglo XX pasó del ámbito militar al universitario, y con el tiempo el término ha venido a perder todo matiz ofensivo y ahora se emplea naturalmente, hasta con derivaciones festivas, porque las fiestas de cachimbos también son conocidas en la jerga estudiantil como cachimbeadas. Este año han brillado por su ausencia, y al paso que vamos con las vacunaciones vamos a estar mucho tiempo más cachimbeando encerrados.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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