Pasada la jornada electoral del domingo 11 de abril, es bueno reflexionar sobre lo que nos dicen los resultados.

En estos días, se han expresado muchas críticas contra los peruanos por preferir a candidatos como Fujimori o Castillo. Más allá de que estas dos opciones eran tan válidas como las otras, la realidad indica que solo un pequeño número de electores votó por alguno de ellos: 2 de cada 10.

Y, por el contrario, los resultados son claros al indicar que para muchos peruanos no existía una opción válida: solo de 6 de cada 10 peruanos apoyaron a algún candidato. La pandemia influyó, pero no oculta que ningún candidato convenció lo suficiente.

Los resultados congresales son aún más llamativos. Solo 4 de 10 peruanos decidieron emitir un voto para elegir al nuevo Congreso. Además, la fragmentación del voto fue tan grande que, al menos, 10 partidos tendrán representación parlamentaria.

De hecho, el candidato más votado, el expresidente Vizcarra, obtuvo mucho menos votos que sus equivalentes en elecciones pasadas. Y, en Piura, la candidata más votada solo consiguió 2 de cada 100 votos posibles. El veredicto es claro: los peruanos no confiamos en los políticos ni en los partidos.

Los resultados también indican las diferentes realidades de nuestro país. Basta con comparar los ganadores de las grandes ciudades como Lima, Piura, Trujillo, Chiclayo o Arequipa versus el resto del país. Son diferencias que tendemos a olvidar; pero, las elecciones siempre las saca a relucir. Lo complicado de este panorama es que será muy difícil de cambiar.

Muchas de las reformas al sistema electoral y de los partidos dependen de quienes ya se beneficiaron de estas reglas para acceder al poder.

¿Qué cambios sería interesante introducir? A mi parecer, permitir que el candidato presidencial también postule al Congreso. De esta manera, se conseguiría que los candidatos que no ganaron mantengan una participación política activa durante 5 años. Así, nosotros podríamos evaluar su desempeño a diario, pensando.

Otro cambio sería el de los distritos electorales. Hoy, en cada región votamos por varios congresistas. Mejor sería definir distritos electorales, de tal manera que cada persona solo tenga que elegir a un candidato, en el país. Ello aumentaría la representación sin duda.

La Comisión Tuesta propuso varios cambios en el 2019. Las peleas entre el Ejecutivo y el Congreso no permitieron llevarlas a cabo. Esperemos que las nuevas autoridades sí tomen el asunto en serio. Sino, el voto en blanco seguirá siendo el gran ganador.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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