09 Abr 2021

Mariana partió hoy al cielo dejando un profundo pesar en todos los que la conocieron, quienes la recuerdan como una persona íntegra, comprometida, gran esposa, madre y compañera, de sonrisa cálida y reconfortante.

Fue alumna de la primera promoción del Programa Máster de Ingeniería Civil con mención en Vial y empezó a trabajar en nuestra casa de estudios en el Campus Piura en 2017, como parte de la Sección Vial del Departamento de Ingeniería Civil. Años más tarde, pasó a ser profesora del programa académico de Ingeniería Industrial; y, en el 2020, se desempeñó como directora de Posgrado y Extensión de Ingeniería en Campus Lima.

Durante este tiempo, sus compañeros y alumnos pudieron aprender de su ejemplo y grandes cualidades humanas, así como de su conocimiento en los cursos que impartió y las responsabilidades que asumía.

Era una persona muy metódica y una gran líder, cualidades que le permitían mantener siempre todo en orden. Tenía un trato muy especial con las personas, profesores y personal administrativo, don que reconocen sus compañeros de trabajo.

“Me bastó poco tiempo para conocerla y considerarla una profesional a carta cabal; pero, sobre todo, una excelente amiga, profesora y compañera de trabajo”, recuerda Willy Ugaz, director del programa de Ingeniería en Campus Lima y jefe directo de Mariana.

Mariana fue una gran esposa de César y una amorosa madre de sus hijos Estéfano, Anghello y Giulliano. Siempre se ganó el cariño de todos, especialmente de sus alumnos, por quienes se preocupaba en todo momento.

Sus asesoradas, a quienes guiaba con profunda dedicación, guardan sus palabras de aliento y sabios consejos.

Reynaldo Villar, que conoció a Mariana desde que era una joven estudiante de Ingeniería Civil en Campus Piura, refiere haber sido su profesor durante su época universitaria. “En ella veía encarnados los valores de la universidad, su preocupación por las personas y el afán por formar mediante el trabajo bien hecho”.

Mariana era alguien en quien sus compañeros y alumnos podían confiar. “Sea cual sea el tema del que se tratara, podíamos estar seguros de que ella pondría lo necesario para que saliera adelante”, dice Reynaldo Villar.

“Su buen hacer, en todos los ámbitos, quedará como su mejor herencia para todos nosotros”, recalca su exprofesor y compañero de trabajo.

Desde la Universidad de Piura, nos unimos a las oraciones de la familia por el eterno descanso del alma de la profesora Mariana, a quien siempre le estaremos agradecidos por su gran vocación, esfuerzo y ejemplo demostrados en su gran labor como madre, esposa, profesora, compañera y amiga.

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