10 May 2021

Un gran porcentaje de quejas de los usuarios de los servicios financieros surge, justamente, porque la información que se les brinda no es clara o completa. Y, muchas veces, es debido a que los responsables no están preparados para dar la explicación correcta.

Por Jorge Gallo. 10 mayo, 2021.

Foto: ANDINA.

Tres historias…

  1. Un cliente consulta por un préstamo en un banco. Quien lo atiende le informa del importe de una «cuota referencial». Cuando el cliente pregunta cómo ha sido calculada, la respuesta es «lo hizo el sistema». En realidad, se denomina “referencial” porque se asume, entre otras cosas, que existen treinta días entre la fecha de desembolso y la del primer pago, lo cual en la práctica no se da en la mayoría de los casos.
  2. Otro cliente solicita la liquidación total de un préstamo. Nuevamente, cuando recibe dicha información y pregunta de dónde salió, recibe la misma respuesta. La explicación es que, a todas las cuotas pendientes de pago se les ha descontado los intereses correspondientes.
    3. Dos clientes, cuya institución tiene un convenio de descuento por planilla con un banco, solicitan préstamos por la misma cantidad, igual plazo, con la misma tasa de interés y fecha de vencimiento de las cuotas. Uno recibe el dinero quince días antes que el otro y nota que su cuota es ligeramente mayor y pregunta la razón. Nuevamente, la respuesta es la misma. La explicación es que, quien recibió antes el dinero, debe pagar más intereses.

Esto ocurre porque muchos ejecutivos bancarios se han «automatizado» y convertido en dependientes del sistema. Olvidan (y, a veces ignoran) que ese “sistema” realiza todos esos cálculos en función de conceptos de Matemática financiera.

Un gran porcentaje de quejas de los usuarios de los servicios financieros surge, justamente, porque la información que se les brinda no es clara o completa. Y, muchas veces, es debido a que los responsables no están preparados para dar la explicación correcta.

Si se diera la información correcta, es más que probable que se evitarían muchos disgustos y reclamos de los clientes.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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