10 May 2021

Más vacunas y compromiso ciudadano para evitar una tercera ola

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En pleno desarrollo del proceso de vacunación, y con solo el 2% de peruanos completamente vacunados, tres profesores e investigadores de la Universidad de Piura comentan la situación que vive el país y la región y destacan la necesidad de distribuir y aplicar las vacunas con celeridad.

Por Gabriela Hernández. 10 mayo, 2021.

En pleno desarrollo del proceso de vacunación, y con solo el 2% de peruanos completamente vacunados, tres profesores e investigadores de la Universidad de Piura comentan la situación que vive el país y la región y destacan la necesidad de distribuir y aplicar las vacunas con celeridad.

En su visita a la región Ancash, para la entrega de vacunas, el presidente Francisco Sagasti anunció que el país recibirá más de un millón de vacunas de AstraZeneca durante el mes de mayo. Sin embargo, la fecha exacta de entrega deberá ser confirmada en los próximos días. A este lote de vacunas, se suman las 700 000 dosis de Pfizer que deberían arribar a nuestro país este fin de semana.

En el caso particular de la región Piura, en los últimos días recibió el segundo lote de vacunas: 18 720, para aplicar a adultos mayores de más de 80 años. Ante estos anuncios del Gobierno, la doctora Isabel González, profesora e investigadora de la Universidad de Piura, destaca que “en el Perú, solo el 2% de la población ha recibido la dosis completa, mientras que el 3,4% ya ha recibido, al menos, una dosis”.

Los expertos, continúa la docente, estiman que es necesario vacunar a un 70% de la población para alcanzar la inmunidad de rebaño; pero, la experiencia en otros países nos muestra que la disminución en el número de contagios y de fallecidos se empieza a observar mucho antes. De hecho, los datos del Worldometer indican que Israel, con un porcentaje de vacunación del 62,5%, ha logrado reducir sus contagios y fallecidos en más del 95%. Mientras que Estados Unidos y Reino Unido, que no llegan todavía a vacunar al 50% de su población, también han visto reducidos los contagios y fallecimientos en un alto porcentaje.

“Es crucial continuar con la vacunación por grupos de edad, empezando por los mayores y poblaciones vulnerables. En Piura, por ejemplo, el 70% de fallecidos por COVID-19 son personas mayores de 60 años”, afirma la doctora González.

Las jornadas de vacunación en la región están realizándose con celeridad y la aplicación inicia inmediatamente después de la llegada de las vacunas a Piura, reconoce la experta. Además, las cadenas de frío y la comunicación a través de diferentes medios están funcionando correctamente, y los locales de vacunación en los distritos son los adecuados.

Sin embargo, la distribución de las vacunas a las distintas regiones debe realizarse en función del número de personas que deben ser vacunadas. “Ahora mismo, desconocemos los indicadores que se toman en cuenta para la distribución que se está ejecutando, y esto impide una correcta planificación de la vacunación. Es necesario conocer cuántas vacunas le corresponderán a cada región y que el reparto permita la inmunización en todo el Perú en el mismo periodo, no primero inmunizar a la población de una región y luego continuar con otra”, enfatiza.

La estrategia de vacunación

El médico internista del Hospital Cayetano Heredia y profesor de la Facultad de Medicina Humana de la UDEP, Manuel Díaz, destaca que, una vez que se cumpla con vacunar a los adultos mayores es necesario continuar con la población con enfermedades que debilitan el sistema inmune.

“Es importante entender por vulnerables a las personas que padecen algún tipo de cáncer, lupus, artritis reumatoide, diabetes, enfermedades pulmonares, pacientes asmáticos, con insuficiencia cardíaca y pacientes renales”, resalta el médico. Además, deberán incluirse, en los grupos priorizados para que puedan recibir las vacunas, a los pacientes con enfermedades poco frecuentes, pero que también comprometen sus sistemas de defensa, señala Díaz.

Respecto de la estrategia de vacunación que se aplica actualmente, el internista considera que esta es buena y que “se están gestionando mejor las bases de datos, están trabajando junto con la Reniec, los municipios y el Sinadef”. Es importante, explica, que las instituciones de cada región trabajen de manera sinérgica y bajo la supervisión de los gobiernos regionales para poder realizar una distribución más homogénea de las vacunas.

“Acciones como llamar o enviar mensajes a los pacientes que deben recibir la vacuna son destacables”, concluye.

En Piura, el proceso de vacunación de adultos mayores, que presentó demoras, desórdenes y confusión en su primera jornada, se ha normalizado para la segunda, que se llevó a cabo el pasado fin de semana y concluyó a mediados de la semana.

La Dirección Regional de Salud reportó que, el miércoles, en los locales de vacunación en los distritos de Piura (Universidad de Piura y Centro de Rehabilitación Física Profesional), Castilla (Universidad Nacional de Piura y Colegio Miguel Cortés) y Veintiséis de Octubre (Colegio Nuestra Señora del Pilar) el proceso se desarrolló con normalidad. En estos centros, se recibieron a adultos mayores que no estaban empadronados, pero que tenían 80 años o más, contaran con su DNI, la ficha de consentimiento firmada y acreditaran que residían en los distritos correspondientes.

Descenso en la curva de fallecidos

Al iniciar el mes de mayo, las curvas de fallecidos registradas por el Minsa (exclusivamente a causa del COVID-19) y el Sinadef (todas las causas) coinciden en mostrar un descenso. Esta tendencia inició en la última quincena de abril.

Ante estos datos alentadores, el doctor César Angulo, profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura, comenta que “las regiones donde se registran un descenso en el número de fallecidos son Amazonas, Ancash, Ayacucho, Cajamarca, Callao, Cuzco, Ica, Huánuco, Junín, La Libertad, Lima Metropolitana, Loreto, Moquegua, Piura, Puno, Tacna, Tumbes y Ucayali”.

Sin embargo, agrega el experto estadístico, es importante que estas cifras no generen un exceso de confianza, y que el compromiso de la población sea correspondido con la celeridad en la llegada de la mayor cantidad posible de vacunas y su aplicación para evitar la aparición de una tercera ola.

¿Con cuántas vacunas contamos?

Al cierre de este reportaje, el presidente Francisco Sagasti anunció que el Perú cerró un contrato con el laboratorio Pfizer para la compra de 12 millones de vacunas, que arribarán al país antes de fin de año. Con este último lote, Perú habría asegurado 60 millones de dosis, que comprenden, además, 14 millones de AstraZeneca, 13 millones de Covax Facility y un millón de Sinopharm.

Mientras tanto, el Gobierno peruano aún se encuentra negociando 20 millones de vacunas Sputnik V del laboratorio ruso Gamaleya, y 37 millones de dosis con Sinopharm, Johnson & Johnson, Moderna, Novavax, Sinovac y Curevac.

Respecto a que el Perú esté cerrando acuerdos con los distintos laboratorios, la doctora Isabel González refiere que “sabemos que las vacunas Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Johnson & Johnson han sido aprobadas por organismos internacionales reconocidos como la Food & Drugs Administration (FDA) de Estados Unidos, la Agencia Europea del Medicamento EAM y la OMS”.

A pesar de que la Sputnik V aún no recibe la aprobación de estos organismos, sus estudios de fase 3 ya han sido publicados en la revista The Lancet y avalan su alta eficacia. Por su parte, la china Sinopharm tampoco ha sido aprobada por ningún organismo aún, pero hace unos días se ha conocido un informe preliminar de la OMS en donde se concluye que hay un nivel de confianza bajo respecto a la eficacia de la vacuna en personas mayores a 59 años.

La distribución organizada y la aplicación pronta de las vacunas será determinante para reducir los contagios y fallecimientos por el COVID-19, y recuperar progresivamente nuestros estilos normales de vida, destaca la doctora González.

Mientras esto sucede, será necesario mantener el distanciamiento social, reforzar todas las medidas de bioseguridad, evitar las aglomeraciones, sobre todo en lugares cerrados; y procurar estar bien informados, a través de las fuentes oficiales u otras confiables.

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