03 May 2021

El verdadero trabajador peruano

El 1 de mayo de 1886, un grupo de trabajadores norteamericanos decidieron iniciar una huelga en Haymarket Square, Chicago, Estados Unidos.  A través de esta, los trabajadores buscaban alzar su voz de reclamo en beneficio de tener derechos laborales. Lamentablemente, tres días después de iniciada la manifestación, una bomba casera explotó en medio de la huelga y mató a 7 policías y 4 manifestantes. Muchas investigaciones se realizaron respecto al origen de esta bomba, sin llegar conclusiones exactas. A todos estos trabajadores, que lucharon por sus derechos laborales, se les denominó “Los Mártires de Chicago”.

Asimismo, a raíz de este evento ocurrido en Estados Unidos, se comenzó a celebrar el llamado Día Internacional de los Trabajadores a nivel mundial. Es así que, en Perú, el Día del Trabajador también se celebra el 1 de mayo.

En mi opinión, este día no solo debemos conmemorar con justicia y respeto a todos los mártires que lucharon por los derechos laborales de los que ahora gozamos, sino que también debemos agradecer humildemente la bendición de poder trabajar. El trabajo es fuente de vida, dignifica a la persona y brinda oportunidad de desarrollo para la familia. Incluso, en un plano más trascendental, el trabajo es también considerado como medio, instrumento y fin para la santificación (San Josemaría Escrivá de Balaguer).

Siendo así, me gustaría felicitar al trabajador peruano; personaje creativo y luchador que conoce y se desenvuelve con respeto y honestidad en su entorno.  También quisiera brindar una especialísima mención a las mujeres peruanas trabajadores; damas que son incansables y aguerridas cuando desarrollan su trabajo en bienestar de su familia, de sus hijos primordialmente.

También, es preciso felicitar a los empresarios (desde el microempresario emprendedor hasta las grandes empresas nacionales e internacionales). Las empresas en general, cuando les ponen las reglas claras y las dejan participar generan los puestos de trabajos necesarios para el desarrollo económico y social que nuestro país necesita. En este punto, los empresarios, deben recordar que los trabajadores somos sus socios en él éxito de la empresa.

Finalmente, exhorto a los directivos y empresarios a actuar con ética y responsabilidad para generar y fomentar trabajo digno; y, especialmente, a las autoridades y funcionarios públicos que, con sus normativas y leyes, “pintan la cancha” donde el trabajador se desenvuelve. El verdadero peruano no es el que solo nace en nuestro territorio sino quien con su trabajo contribuye al desarrollo y bienestar de su familia y de los demás.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

Comparte: