2013 | Doctora Adriana Rebaza Flores

Categoría: Actividad Profesional Destacada
Otorgado a: Doctora Adriana Rebaza Flores
Propuesto por Instituto Nacional de Rehabilitación “Adriana Rebaza Flores”


Doctora Adriana Rebaza Flores

Por su excelencia profesional y una vida ejemplar al servicio de las personas con discapacidad física, promoviendo su rehabilitación e inserción en la sociedad peruana”.

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El jurado

  • Dr. Antonio Mabres
  • Dr. José Ricardo Stok
  • Dr. Marco Martos
  • Emb. Alfonso Rivero
  • Sra. Lucy Telge
  • Lic. Martha Fernández
  • Sr. Álvaro Carulla
  • Dra. Norma Añaños
  • Sr. Eduardo de la Piedra
  • Dr. Edgard Tejada

Discurso de presentación

Presentación de la doctora Adriana Rebaza Flores, Premio Esteban Campodonico 2013

Realizar un recuento detallado de la trayectoria personal y profesional de la Dra. Adriana Rebaza Flores requeriría sin duda un significativo tiempo adicional del que no disponemos en esta ceremonia, no tanto por la gran cantidad de eventos de los cuales ha sido protagonista principal y que van desde sus inicios en la Medicina, la decisión de dedicar su vida a las Personas con Discapacidad, capacitarse en el extranjero para desempeñar eficientemente esta misión, fundar y dirigir brillantemente el Instituto Nacional de Rehabilitación por espacio de 25 años, caso probablemente inédito y que le valió como justo reconocimiento llevar su nombre, desempeñar importantísimos cargos a nivel internacional representando a nuestro país en diversas organizaciones dedicadas al tema de la DISCAPACIDAD, desarrollar una prolongada y exitosa actividad como docente, propulsando la formación de profesionales médicos y tecnólogos de la especialidad , creando escuela y cátedras para su formación, contribuir con las políticas de salud del país en el cargo de Vice Ministra de Salud, etc. …. Si no más bien por la forma como abordó y asumió cada uno de los retos de ella misma se planteaba y que implicaba nunca conformarse con lo establecido y probablemente más fácil de desarrollar.

En ella debe haberse inspirado quien dijo: “Cada profesión tiene su destino lógico” y yo agregaría “además de lograr involucrar a los de su entorno”, cuando le hablamos de una idea de aplicación específica y local, su respuesta inmediata es de proyección integral y de carácter nacional o internacional, por esta condición tan suya de proyectarse más allá de lo obvio y su valiosa capacidad de análisis de las diferentes coyunturas por las que ha atravesado la Medicina de Rehabilitación en las últimas décadas, es que podemos considerarla como “la gran catalizadora del concepto de la rehabilitación” de nuestro país y probablemente de toda la región.

Pero como si fuera poco en lo personal, debemos reconocer en ella valores que la convierten en “referente”, sensatez, inmensa capacidad de trabajo, honestidad, lealtad y compromiso con sus objetivos de vida, con atributos algunas veces hasta contradictorios para algunos por ejemplo ser enemiga de la conmiseración, la sobreprotección, pero hace gala de la familiaridad y la cercanía con los pacientes y sus familias.

Poco o nada apegada a la religión en términos convencionales, paradójicamente es a mi juicio quién mejor ha sabido aplicar los preceptos que sostienen la Fe de las más importantes religiones: los valores morales.

Preocupación por la verdad, práctica de la justicia, servicio al prójimo, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, respeto a la vida, respeto a la propiedad, respeto de la verdad, a la moralidad, rechazo a lo reprobable y la injusticia.

El reconocimiento de Dios impone permanentemente la aplicación de la justicia con miras a una interpretación de la fe.

Finalmente, en la medida que he sido privilegiado con la posibilidad de dirigirles algunas palabras, que intentan pálidamente resumir la importancia de nuestra homenajeada, a nombre de los pacientes y sus familiares, el personal técnico y profesional asistencial, el personal administrativo, así como los integrantes de la Asociación Instituto  Peruano de Rehabilitación (ONG Ayudar es Vivir) y todos las personas e instituciones con las cuales compartimos esta maravillosa forma de vida orientada a lograr la inserción social de las personas con discapacidad, me permito felicitar a la Fundación Clover de Nueva York y a la prestigiosa Universidad de Piura por organizar un merecido reconocimiento a esta ilustre mujer quien además de sus grandes méritos profesionales, goza del cariño que ha sabido concitar en torno a ella a lo largo de su vida y que cada vez que acude a un acto público se lo hacen notar, porque es de las pocas personas cuyos actos han trascendido en tal forma que se ha convertido en una leyenda viviente, pero que además quienes la conocemos sabemos que ella es más grande y mejor que su leyenda.

Lima, 2 de setiembre de 2013.

Discurso pronunciado por el doctor Fernando Urcia, director del Instituto Nacional de Rehabilitación “Adriana Rebaza Flores”.

Discurso de agradecimiento

Discurso pronunciado por la Doctora Adriana Rebaza Flores, Premio Campodonico 2013

Agradezco profundamente a la Fundación Clover y a la Universidad de Piura,  en las personas de los doctores: Ralph Coti y Sergio Balarezo, la inmensa distinción de haberme concedido el importante Premio Esteban Campodonico Figallo.

Queridos Amigos.

No es fácil agradecer todo lo destacado sobre mi persona. Tampoco es sencillo sintetizar una vida dedicada a la Rehabilitación Médica de un sector humano en el Perú como es la discapacidad, que en realidad la tenemos todos.

Una de mis características es mi desapego al dinero, por ello, ahora que estoy viejita, me viene tan bien este premio.

Deseo no seguir destacando las actividades solo de mi persona. Reseñaré lo que hicieron en lo posible otras personas alrededor o en contacto conmigo. Ya que fueron muchas.

Al principio recuerdo que Elsa de Sagasti, periodista del diario El Comercio me pregunto a qué te dedicas Adriana y le contesté que daba tratamiento médico a las personas con discapacidad sean estas con paraplejias amputadas, o con retardo mental, problemas del lenguaje u otras alteraciones, luego eran adiestrados de acuerdo a sus potenciales capacidades y vocación en algún sitio que el mercado laboral aceptaba u ofrecía, y a los niños a la escuela común.

Ella me dijo: “Oye tú quieres cambiar, los criterios de la sociedad”.

Le contesté: “Claro eso tiene que darse”.

Y ella: “Bueno, entonces tú debes tener mucha divulgación mediante la publicidad, así que para comenzar te invito a almorzar el próximo miércoles con la Sociedad de Periodistas, que yo te presento”. Y así fue.

Les expliqué, de pie, lo que pretendía (1962) y al final del almuerzo me llovieron las solicitudes de entrevistas en diarios, televisión, radio, etc. Conseguí con pacientes modelos que aceptaban gustosos servir de ejemplos para divulgar su caso y cambiar el patrón de lástima, de dádiva, procurando siempre que sean admirados y respetados.

Toda mi vida ha transcurrido de forma muy intensa, diría apasionada, aunque todo lo recuerdo con orgullo, algunos hechos los guardo como reliquias en mi corazón.

Por ejemplo: Cuando fui a la selva, al leprosorio de San Pablo que queda sobre el río Amazonas a 500 km. cerca de la frontera con Brasil, fui tres veces en avioneta, me alojé en la residencia de las madres franciscanas canadienses. La distancia al leprosorio era de una hora en lancha motor, fue para evaluar a los pacientes hanseniásicos (lepra) para ver sus necesidades de terapia física y férulas para los que tenían parálisis en sus manos y para los que debían ser amputados por las lesiones neurosensoriales en los miembros inferiores.

Vi tanta pobreza y dolor humano llevados al extremo que en lugar de deprimirme se convirtieron en un acicate para una mayor actividad.

Cuando regresé a Lima fui a la embajada americana donde había sido becada dos veces para pedirles que trajeran a un cirujano ortopedista, un médico clínico y una terapista, ocupacional del Leprosorium de Carville, Luisiana, en E.E.U.U., ya que obviamente los médicos del Hospital de Iquitos sabían cómo amputar extremidades pero de pronto por las lesiones  neurosensoriales tanto los niveles de amputados como el cierre quirúrgico tenían cuidados especiales, y la terapista ocupacional para adiestrarlos en la vida diaria. Cuando estuvieron en Lima fuimos a Iquitos y operaron el Hospital  a los pacientes previamente evaluados.

Mi tercer viaje lo realicé, llevando Técnicos Protesistas y ayudantes y  una T. Física con todos los materiales y unidades que siempre traíamos de Alemania y Estados Unidos para confeccionar prótesis y férulas y enseñarles cómo deben usarlas.  Ellos se quedaron tres meses en el Hospital de Iquitos, obviamente también se  entrenó personal para el hospital de Iquitos.

Como cambiar la actitud de la sociedad hacia la discapacidad, la admiración puede ser útil, nos permite aprender cosas ignoradas. Es un sentimiento de asombro, da la sensación de sorpresa. Era lo que yo trataba de conseguir (1962), cuando adiestrábamos a las personas en algo que nadie imaginaba que podían despertar el asombro, era en realidad un atractivo para cambiar de actitud.

La justicia casi siempre es  desbordada por la caridad y la misericordia, pero la justicia es dar a cada ser lo que se debe según su mérito. La justicia debe ser deseada por sí misma no por sus resultados. La justicia debe ser aplicada aunque te haga daño.

Esto no lo digo porque ustedes no lo sepan, sino porque es tal vez mi última oportunidad para que se cambie de actitud frente a la discapacidad en casos no tenga un valor estético, pero hay que  convertirlo en algo valioso.

Para  poder extender las actividades del INR a todo el país tenía que contar con personal profesional y técnico. Por ello tuve que plantear y crear las cátedras de Medicina de Rehabilitación en el pre y postgrado; también las escuelas de terapistas físicos y ocupacionales en las universidades Mayor de San Marcos y Nacional de Villarreal y los técnicos de biomecánica y técnicas en terapia física.

Traía personal profesional de otros países, sobre todo norteamericanos, y conseguía becas para peruanos en el extranjero, había entonces un intercambio muy intenso entre ambas direcciones para atender a los pacientes de la forma más científica y técnica que la ciencia podía ofrecer, incluyendo el Arte, a fin de modificar el estado estructural y/o funcional para bien de la vida humana en el Perú.

Quiero agradecer la comprensión y afecto que he recibido durante toda mi vida y esta noche me lo debían.

Gracias.

Lima, 2 de setiembre de 2013.

Ceremonia de premiación: 2013

Ceremonia de premiación: 2013

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