Heinz Plenge: más que un fotógrafo, un artista

(Piura).- El reconocido fotógrafo de la National Geographic estuvo como expositor principal durante las fotojornadas de los 3 Días de Mass Media, evento que organiza, cada año, la Facultad de Comunicación.

(Piura).- Heinz es uno de los más importante fotógrafos de la naturaleza de nuestro país y sus trabajos recorren el mundo. Tímido, sensible y con esperanza de que en el futuro el Perú sea un país más organizado, Heinz Plenge vive a fondo sus pasiones por la fotografía, la naturaleza y la conservación. En su visita a Piura, luego de 15 años, responde sobre todo: sus sueños, la fotografía, sus retos y sobre el proyecto de un Corredor de aves que abarcaría la zona norte del país…

Sin duda, la mayoría de los que estábamos en el auditorio IME de la Universidad de Piura, mirábamos extasiados y conmovidos la belleza reflejada en la serie de fotografías que Heinz Plenge proyectó para los asistentes a las Fotojornadas de los 3 Días de Mass Media. En una exposición rica en detalles, contó sobre sus inicios como fotógrafo, los riesgos, dificultades y satisfacciones de esta profesión. En un ambiente propicio para saborear aquellas  imágenes, lo vimos conmoverse ante la de un delfín muerto, frente a su casa, en Lambayeque. Luego, lo abordamos.

National Geographic, BBC Wildlife, Geo, The New York Time Magazine… Has publicado tus fotografías en las más importantes revistas e instituciones del mundo, ¿aún recuerdas la primera vez que viste tu nombre en una publicación?
Cuando empecé y salían mis primeras fotos con el crédito, derechos de autor y esas cosas, era muy emocionante… Recuerdo cuando vi mi primera foto en National Geographic, no cabía en mi pellejo; fue en 1988. Para un fotógrafo como yo, esto es como para un pintor cuando expone en el Louvre de París. ¡Un verdadero sueño!

Y, estuviste en las instalaciones de la National Geographic…
Sí, en Washington, ahí me explicaron cómo arman las historias, y me dijeron que primero son las fotos; en base a ellas, viene el texto. Esa es la biblia de los norteamericanos.

Cuéntame, ¿cómo se siente Heinz Plenge respecto a su cámara?
Mi cámara es parte de mi organismo, ahora que no la he traído me siento desnudo.  Actualmente uso la marca NIKON, ya desde hace varios años y estoy en plan de aprender los secretos infinitos de la fotografía digital.

¿Cómo es uno de tus días habituales?
Tengo que dividir el día en dos partes: una, cuando estoy en el bosque o haciendo un trabajo; y otra, cuando estoy en el gabinete, en la ciudad, en el laboratorio o en el archivo de fotos. Cuando no estoy en el campo, estoy,  generalmente, escribiendo propuestas u ordenando mi archivo… Acabo de adquirir un programa con el que podré ordenar y ubicar más rápidamente las imágenes.

¿Todas tus fotografías son sobre el Perú?
El 98 por ciento. No te alcanzarían varias vidas juntas para terminar de hacer lo que hay por hacer aún en nuestro país; en cambio, en otros continentes, que no tienen la biodiversidad que tenemos acá, ya se ha hecho bastante. En el Perú todavía se siguen descubriendo especies. Yo mismo he tenido oportunidad de participar en el descubrimiento de nuevas especies y registros para Perú o para la Ciencia.

Como  artista de la fotografía, ¿qué sientes al ver las imágenes impactantes que salen en los diarios, en la televisión?
Realmente es muy triste;  para mí es un drama, que me arranca la piel. Mira, yo he pasado largos días solo, en el bosque, a cientos de kilómetros del ser humano más próximo y esa soledad no me perturba tanto como cuando veo una imagen o un drama como los que se viven a diario. ¡Estamos violentando nuestra casa!

¿Qué papel crees que le corresponde a las universidades en la formación de fotógrafos?
Creo que las universidades deben empezar a ponerle un poco de atención a la fotografía, y las que ya lo hacen, deben fortalecer esa actividad o ese conocimiento. En verdad,  como dijo el Jorge Latorre, la fotografía está metida en todos los campos: en la Nasa, en la investigación, para sacar tu DNI, para registrar un evento importante como el nacimiento de un hijo, un matrimonio, una reunión familiar…

¿Dirías que es ahora un gran negocio…?
Claro que sí. Un teléfono celular  sin cámara, ya es difícil de vender. Y, desde el punto de vista económico, mueve muchos fondos: la industria de los chips, la fábrica de cámaras, la que las incorpora a los celulares. Es decir, solo en la parte de producción de los equipos fotográficos, el boom es tremendo. Luego, en los medios de comunicación: revistas, periódicos; en libros, cantidad de calendarios, de pósteres, publicaciones, en las páginas web, etc.

Se dice que la mayor cantidad de información que percibimos los seres humanos es a través de las imágenes. Sin ellas no puedes interpretar el mundo ni elegir un producto….  Inclusive, muchas parejas se casan sin haberse visto personalmente, porque mandan su foto por Internet y, a veces, también los rechazan por este medio.

En cuanto a los fotógrafos de la naturaleza, hay muy pocos ¿se puede fomentar esa  vocación?
Ahí realmente hay todo un campo. Por eso decíamos que aquí en el Perú, esto está todavía en pañales. Hay un campo muy grande para desarrollar y, a la vez, una gran responsabilidad para transmitir lo que queremos y, al mismo tiempo, cuidar del ambiente. Cuidar el ambiente no es una cuestión de moda sino una responsabilidad.

Respecto a ello, ¿qué rol les toca a los fotógrafos y comunicadores para frenar este arrase global de nuestra propia existencia?
La responsabilidad es enorme. Deben hacer que su trabajo evidencie lo bueno y lo malo de lo que está pasando con el ambiente. A veces, veo en la televisión limeña que hay una tendencia de llamar comunista, subversivo, retrógrada o enemigo del progreso, a todos los que dicen algo a favor del medio ambiente. Creo que están metiendo la política en la realidad. La degradación del ecosistema en el mundo es evidente, así como la extinción de las especies. Por eso, hay que hacer un enfoque serio, muy objetivo, sin apasionamientos.

Yo soy muy apasionado, pero eso no quiere decir que no me guste el desarrollo. Yo uso petróleo, energía y algunos otros productos ‘contaminantes’, pero creo que ese frenesí no debe ser descontrolado. Los comunicadores, los fotógrafos, deben equilibrar todo este frenesí por hacer dinero, con una calidad de vida que este más accesible a todos, y no con grandes concentraciones de dinero para grandes empresas y bancos.

¿Crees que ese equilibrio es posible?
Sí; hay que luchar por él. La Humanidad lo necesita para seguir vigente o para que seguir en los procesos evolutivos naturales de los habitantes de este planeta que consideremos a la naturaleza no como una obra divina de la cual podemos servirnos a discreción, sino como una obra divina en la cual tú eres responsable de mantenerla para poder asegurar tu propia sobrevivencia.

"La extinción de las especies es evidente", afirma Heinz Plenge.

El Corredor de aves: de Iquitos a Tumbes
Heinz Plenge ha recorrido el Perú registrando aspectos geográficos, naturales, históricos y culturales en más de 350 mil imágenes. Ha realizado más de un centenar de expediciones a los bosques secos tropicales, andes, desiertos y litoral peruano; y extraordinarios trabajos fotográficos como el descubrimiento del Señor de Sipán. Ha expuesto en Europa, Asia, Norte y Centro de Sudamérica, destacando su exposición: “Perú, el santuario de la lluvia”.

A sus libros publicados (Perú vida silvestre, Amazonia extrema, Perú Maravilloso, Cordillera escalera-la ruta del la biodiversidad, entre otros) este año ha sumado uno sobre gastronomía y está a la espera del segundo tomo. “El reino del Loche”. Además, de su proyecto Corredor de las Aves. “Este es un concepto. Ya se han hecho los estudios y resulta que sería el destino de aves más rico del mundo, entonces, somos número uno en algo.  Este iría de Tumbes a Iquitos, pasando por ocho regiones”, dice Heinz.

Pero, ¿Colombia está primera, en cuanto a especies de aves, no?
Perú y Colombia son los que están disputando el número uno. Consideran a Perú el número dos, pero los académicos y los ornitólogos están diciendo que en Colombia se consideran a muchas subespecies como especies. Ahí  hay un grupo de ornitólogos nacionales que  hacen estas divisiones de acuerdo a consideraciones propias, por eso Colombia lidera y Perú está en el número dos; pero la diferencia es solo de 15 o 20 especies. Lo cierto es que en la época de la subversión, no se investigó en Perú, así que tenemos varios años de atraso.  Las cifras no están actualizadas.

Respecto a este Corredor, ¿qué papel jugarán los bosques secos de la UDEP, que albergan especies nativas, endémicas?
Los bosques secos no pueden superar a la Amazonía en cantidad de especies, pero en endemismo somos campeones, eso es algo que se debe explotar. Los especialistas dicen que solamente queda entre el 2 y el 5 % de los bosques secos originales; entonces, cada algarrobo ahora cuesta mucho y es un gran aporte para la investigación.

La Universidad tiene un campo de investigación fabuloso de lo que es ese segmento de la naturaleza, especialmente las aves del bosque seco, como un insumo importantísimo porque hay mucho endemismo para desarrollar el circuito este, del destino de las aves.

¿Cómo proteger las aves endémicas y la parte del bosque tumbesino que están en la UDEP?
Los endemismos del bosque seco son las mayores riquezas, de manera que incluso ornitólogos, biólogos e investigadores pueden continuar con ese anillamiento que se está haciendo en el Campus de la Universidad y realizar estudios más completos. ¡Quién sabe qué va a pasar acá dentro de 50 o 100 años! Por eso, todo lo que se haga ahora, serán  verdaderos documentos de investigación para el futuro.

¿Cómo aprovechar ese bosque con el Corredor de aves que se instale?
La Universidad tiene en sus manos un potencial grande, con un poquito de creatividad lo pueden poner en valor rápidamente. Y, para el turismo, y para los mismos observadores de aves, el campus puede ser un punto de observación de aves endémicas. Se podrían hacer áreas de recreo, de repente hasta un pequeño zoológico; e incluir quizá acuarios para exhibir peces de agua dulce, del bosque seco. En realidad, es una tremenda ventaja la que tiene la Universidad de Piura, de contar con más de 80 hectáreas de sitios naturales, dentro de la ciudad. ¡Ya quisiéramos tener eso en Chiclayo y con la cantidad de aves que alberga!

"Mi cámara es parte de mi organismo", afirma Plenge.

El fotógrafo en un ‘clic’ verbal
Lo que más te conmueve: una luna nueva, una puesta de sol, un ave alimentando a sus polluelos.
¿Qué te irrita? la pasividad, no solamente de las autoridades sino de la gente cuando ve que se están cometiendo abusos de cualquier índole y no reacciona.
Algo insoportable: Tengo bastante paciencia. No creo que sea intolerante a nada.
De que huyes: De la bulla, de las grandes ciudades.
Tu reto del año: Un libro sobre el corredor de las aves para el norte del Perú.
Un sueño sin cumplir: Ir a África.
Tu pasión: la fotografía y la conservación
El mayor logro: en términos de conservación, la implementación, la nominación de la primera área de conservación privada del país: Chaparrí.

Sinónimos:
De felicidad: la lluvia, aunque sea El Niño.
De futuro: Que el Perú sea un país más organizado.
Amistad: Soy más bien un poco retraído; pero si tienes un amigo, cuídalo, porque la lealtad es importante.
Familia: Una linda esposa (Ana), cuatro hijos (Heinz, Anahí, Karen y Juan Andrés) y seis nietos, dos de ellos viven en Piura (Marcelo y Mía).