José Barranzuela: “La minería ilegal e informal se debe mantener a raya”

Docente de la Facultad de Ingeniería explicó que estas actividades mineras deben combatirse desde las instancias gubernamentales y estamentos sociales.

José Barranzuela

El experto considera necesario exigirles a los mineros informales e ilegales que vayan pensando en cómo remediar la contaminación que están originando.

(Piura).- “La minería informal e ilegal son actividades muy contaminantes que utilizan sustancias tóxicas para el medioambiente como mercurio y cianuro. Además, son operaciones altamente rentables, que, de manera similar al narcotráfico o el contrabando, propician la corrupción de funcionarios y una serie de actividades delictivas colaterales”, explica el doctor José Barranzuela, experto en temas de minería.

El Dr. José Luis Barranzuela, docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura, manifiesta que lamentablemente estamos en una situación que obliga a lidiar con la minería ilegal e informal. “Al menos procuremos hacerlo bien. Las autoridades, las instituciones de la sociedad civil, los medios de comunicación y toda la ciudadanía en general, tenemos esa gran responsabilidad”.

¿Cuál es la situación actual de la minería informal en la Región Piura?

Actualmente, existe minería ilegal e informal. Ambas son ilegales, porque no cumplen con lo establecido por la Ley para su ejecución y contaminan; por tanto, deben combatirse desde las instancias gubernamentales y estamentos sociales. Las zonas de mayor incidencia son las provincias de Piura y Ayabaca, en los distritos de Las Lomas, Suyo, Sapillica y en el caserío de Jambur.

Se estima cuántos mineros…

Se calcula que existen unos 10 000 mineros informales e ilegales, que extraen unas 52 000 onzas de oro anuales, que representan unos 250 millones de dólares. Además, esta actividad no genera ningún tipo de impuesto, canon o beneficio para la sociedad. El Gobierno Regional calcula que en enero de 2013 habrá unas 1500 unidades mineras enrumbadas hacia la formalización.

¿Fue un error brindarle dos años para que se formalicen?

Es un periodo más que suficiente. Si fue un error o no, lo podremos comprobar recién en los próximos meses. Si se consigue mejorar las operaciones, reducir la contaminación y al cabo de dos años tenerlos formalizados, se podrá hablar de un logro. Sin embargo, creo que los mineros informales se apuntan a todas las iniciativas de formalización solo para ganar tiempo, en ningún caso se les exige paralizar las operaciones, ni se realiza una fiscalización severa. También habría que exigírseles que vayan pensando en cómo remediar la contaminación que están originando y de la que son responsables, no vaya a ser que mañana tengamos que cargar con el costo de remediar el daño que ellos vienen ocasionando.

¿Por qué no existe una estrategia frontal para frenar la minería informal?

Como todos los problemas graves, primero se deja crecer y cuando se quiere cortar ya es tarde. La minería ilegal e informal se debe mantener a raya; pero en la práctica, una vez que el problema ha llegado hasta el punto donde se encuentra, la solución se hace más difícil. Aquí es donde extrañamos a todos los medioambientalistas y conservacionistas que en su momento lucharon contra la minería formal, ahora se necesita al menos su pronunciamiento contra esta minería que es altamente contaminante. Lo importante es regular esta actividad a través de las leyes.

¿Con los recursos tecnológicos con los que cuenta la minería moderna, por qué aún se generan derrames de relaves?

Porque los recursos tecnológicos tienen un costo que el empresario deberá asumir en la misma medida en que tenga clara la importancia de la preservación del medio ambiente. No creo que sea el caso de los mineros informales e ilegales; ellos no están dispuestos a invertir, porque solo ven sus utilidades, con muy raras excepciones.

¿Qué procedimientos podrían remplazar las tareas artesanales que contaminan?

Creo que se entiende que un solo operador, una sola operación, una única inversión sería mucho más conveniente que tantos mineros, tantas operaciones y muchas pequeñas inversiones en una misma zona. De allí las ventajas de la gran minería con la pequeña minería o minería artesanal. Lógicamente, no digo que sea imposible pensar en muchas operaciones y todas ellas bien ejecutadas. Pero es más difícil tener diez mil mineros artesanales en 1500 operaciones pequeñas bien ejecutadas, que tener dos o tres empresas grandes, que además estarían obligadas a pagar sus impuestos y proteger el ambiente.