La Emancipación del Perú: 1821-2012

Por Luz González Umeres

Los peruanos nos estamos dando cuenta que dentro de nueve años se conmemorará el bicentenario de la independencia del Perú y este hecho acercará a todos  los que hemos nacido en este espléndido país, los retazos de historia patria del año 1821, en los cuales nuestros antepasados jugaron papeles de primer orden. Los que nacimos después de varias generaciones, hemos aprendido a celebrar a través de costumbres y tradiciones el mes de julio, como el mes de la Patria. Desde niños habremos contado entre nuestras pertenencias algunas escarapelas y banderas bicolores pequeñas; o habremos tarareado más o menos bien, el himno nacional.  El significado de esos hechos, y también de sus símbolos, los habremos conocido, a través de relatos de nuestros profesores de historia, tanto  en el colegio como en la Universidad. En pleno siglo XXI comprendemos que estas historias forman parte de nuestra identidad personal y social. Constituyen un riquísimo legado espiritual que es muy bueno cultivar, tanto en las escuelas como en la educación superior. Por algo decían los antiguos sabios romanos que la historia era la maestra de la vida, magistra vitae.

En ese contexto de ideas he escrito unas líneas precisando tres actos públicos, acaecidos en el mes de julio de 1821, en la ciudad de Lima, entonces  capital del Virreynato del Perú, fundamentales en el derecho entonces vigente, que originaron y constituyeron, por la “voluntad general de los pueblos”  la emancipación del Virreynato del Perú, del Reino de España.

Primer acto: EL CABILDO ABIERTO del día 15 de julio de 1821

Relata Fernando Gamio Palacio, un experto en el tema, que  la víspera del 14 de julio, una Junta de vecinos ilustres de Lima eligió a don Isidro Cortázar y Abarca, entonces Alcalde de Lima, para presidir un Cabildo Abierto en el cual se manifestarían libremente los vecinos de Lima “y expresaran si la opinión general se hallaba decidida por la Independencia”. Esta consulta a los vecinos la hacía el General José de San Martín.  Circuló rápidamente la convocatoria entre el vecindario de Lima: San Martín se ofrecía para servirles de brazo ejecutor de sus resoluciones.  La respuesta a la consulta fue ampliamente mayoritaria, los vecinos de Lima apostaban por la Independencia. Así  consta en el acta de declaratoria de la independencia, que tenía un carácter nacional y permaneció abierta para su firma en la Secretaría.  La firmaron el Alcalde, los miembros del Ayuntamiento: Simón de Rávago, Francisco Vallés, Pedro de la Puente, José Manuel Malo, Francisco de Mendoza, Manuel  Pérez de Tudela, Manuel Sáenz de Tejada, Juan Gárate, Manuel de Valle, Miguel Antonio Vértiz, Manuel Alvarado y Juan de Echevarría. Siguen firmas de los Síndicos y de los  vecinos de Lima -y de todo el país- que quisieran hacerlo. Se envió una copia certificada el mismo día al General San Martín, con la firma del secretario, Manuel Muelle.

Segundo acto: LA PROCLAMACION DE LA INDEPENDENCIA, Cabildo abierto del 28 de julio de 1821

Es  de suponer  que la copia del acta del cabildo abierto del día 15 llegaría a manos de San Martín al poco de ser firmada por el Secretario del Ayuntamiento. Gamio relata que el entusiasmo de los vecinos fue in crescendo, todos querían secundar esta decisión  común, hecha con plena libertad personal. Les parecía bien a los vecinos que San Martín les hubiera consultado su opinión. Así,  la causa de la Independencia seguía su curso.  El siguiente paso sería proclamar en acto público en la Plaza Mayor, la Independencia del Perú, acto al cual se invitaría al General San Martín y el Ayuntamiento lo nombraría como Protector del Perú.

En un tabladillo que se construyó desde la planta del Ayuntamiento a la Plaza Mayor, -como   lo representa un óleo de Francisco González Gamarra que reproducimos con este artículo-, se situaron las autoridades, presididas por el Alcalde de Lima, don Isidro Cortázar y Abarca, por el Arzobispo de Lima, S.E. Bartolomé de las Heras, y por los demás regidores. El General José de San Martín fue invitado al tabladillo. Después un Regidor, don José Matías Vásquez de Acuña,  portó el estandarte bicolor que simbolizaba al Perú. El Alcalde de Lima invitó al General San Martín, reconocido por el Ayuntamiento como nuevo Jefe del Gobierno, a leer la proclama de la Independencia: “El Perú es desde este momento libre e independiente, por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de la causa que Dios defiende. Viva la patria, viva la libertad, viva la Independencia”.  El Ceremonial  había previsto iguales tabladillos en las Plazas de la Merced, Santa Ana y la Inquisición y e iguales  proclamas de la Independencia, tal como se usaba en caso de los reyes, y en los mismos lugares.

Tercer Acto: LA JURA DE LA INDEPENDENCIA, Cabildo del  29 de julio de 1821

El día 29 de julio en la mañana se realizó una Misa de acción de gracias en la Catedral de Lima a la que asistió el Ayuntamiento de Lima en pleno. El General San Martín y los asistentes al cabildo abierto del 28 de julio cantaron también el solemne Te Deum  incoado por el Arzobispo Bartolomé de las Heras. Terminada la ceremonia religiosa el Ayuntamiento acompañó al General San Martín hasta el Palacio de Gobierno y se dirigió al Palacio del Cabildo, acompañado de elementos notables de la ciudad.

Don Isidro Cortázar y Abarca, conde de San Isidro y Alcalde de Lima abrió la Sesión Solemne. Se leyó el oficio del General San Martín del 23 de julio de 1821, y se procedió a tomar el juramento de la Independencia a los cabildantes y funcionarios municipales, primero a las personas que habían  suscrito el acta del 15 de julio y después a quienes  no hubieran intervenido en dicho documento. Acto seguido sobre una mesa adosada al estrado, fueron colocados un Crucifijo, delante los Santos Evangelios y dos cirios encendidos a los lados.

Puestos todos de pie, el Alcalde invitó  al Primer Regidor a que tomase el sitial de la Presidencia para recibirle el juramento, lo que hizo don Francisco de Zárate. El Alcalde de rodillas y posadas ambas manos sobre los Evangelios pronunció su juramento, regresó a su sitio y tomó juramento a los regidores y a todos los miembros del Ayuntamiento.

Docente.

Facultad de Humanidades.

Universidad de Piura.

Artículo publicado en el suplemento SEMANA, diario El Tiempo, domingo 15 de julio de 2012.