“Preocupa la factibilidad económica y la capacidad técnica para gobernarse”

Nuevo distrito 26 de Octubre

ernesto_mavilaEl proyecto de Ley N° 1353-2011, cuyo artículo segundo dispone la creación del distrito ‘26 de Octubre’, fue aprobado por el Parlamento, aunque algunas autoridades critican la aprobación debido a que existen aún puntos limítrofes abiertos. El arquitecto Ernesto Mavila, docente de la Facultad de Ingeniería de la UDEP y experto en Planificación urbana, da algunos alcances sobre la creación de este nuevo distrito.

¿Qué opina sobre la creación de un nuevo distrito en la provincia de Piura?

Es una medida saludable para la ciudad. El sector oeste de Piura tiene mucha población que no es atendida debidamente. Sin embargo, pienso que no basta la medida política, y me preocupa, sobre todo, la factibilidad económica y la capacidad técnica para gobernarse con la autonomía que hace falta.

¿Habrá problemas económicos?

Por su origen, podemos estar seguros de que será un distrito pobre y que, con mayor razón, debe suplirse con gran capacidad de gestión la falta de recursos. El recurso humano, la organización social y liderazgo de sus autoridades, deben ser su principal fortaleza. La decisión política ya está, ahora es necesario pensar en las personas que la sacarán adelante: sus capacidades reales de gestión, su preparación técnica  y su disponibilidad de recursos económicos. 

Tras la aprobación del proyecto, ¿cuáles deberían ser las propuestas técnicas para mejorar las condiciones de vida de la población anexada?

En primer lugar hay que formar un equipo técnico, liderado por sus autoridades, que haga un diagnóstico de la situación actual y planifique todo un proceso ordenado de desarrollo urbano. Lo peor en estas circunstancias es la precipitación y el inmediatismo. Hay algunas experiencias exitosas, en nuestro país, que se pueden imitar, como el caso de Villa El Salvador, en Lima, donde el alcalde Michel Azcueta, con un gran liderazgo personal, capacidad de gestión y mucho trabajo, organizó a los vecinos, consiguió recursos y promovió actividades productivas.

¿Por dónde comenzar?

Evidentemente hay que empezar por mejorar las condiciones de habitabilidad, servicios básicos y seguridad ciudadana, pero más importante es ahora crear una estructura organizativa estable y competente que genere confianza e involucre a todos en el proyecto.

Las expectativas de los pobladores apuntan a solucionar problemas de agua y desagüe, construcción de veredas y erradicación de la delincuencia, ¿cuáles se deberían trabajar con celeridad?

Esas son las condiciones de habitabilidad y servicios básicos. La seguridad ciudadana es fundamental y hay que crear reglas de juego que impongan respeto mutuo, solidaridad y  convivencia pacífica. Hace falta la idea de un proyecto común que involucre a todos y genere sentido de responsabilidad para vivir organizadamente en ciudad. Ahora, su principal capital es la capacidad de organizarse para el bien común. En los asentamientos humanos esa capacidad es muy grande y hay que saberla explotar como fuerza transformadora de su propio medio. Crear condiciones de vida organizada, por ahí hay que comenzar.

Algunos dirigentes indican que hay una esperanza de formalizar las viviendas ubicadas en Los Polvorines…

Los dirigentes estarían abrigando esperanzas de algo mal hecho y que sería empezar mal, pensando que ahora que son autónomos pueden validar cualquier cosa solo porque alguna vez se ilusionaron con ello. Eso es demagogia y no razones técnicas, que es lo que se requiere. Estamos hablando de una zona altamente vulnerable y con muy pocas condiciones de habitabilidad que debería llevar a una reubicación y racionalización en su uso. Tener ahora la esperanza de que sea bueno cuando ha sido malo, es equivocado. Habría que revisar nuevamente el proyecto y buscarle una solución técnica adecuada.

Ocho asentamientos anexados del noroeste sin consulta previa solicitarán formalmente su desanexión,  desde el punto de vista técnico ¿se puede atender este pedido?

Atenderlo no quiere decir que se resolverá a favor de la desanexión. Es probable que no quieran anexarse porque se dan cuenta de que Piura, mal que bien, tiene muchas más posibilidades de hacer algo por ellos que el nuevo distrito, no lo sé. Pero si no han sido consultados, están en su derecho de protestar. De todas maneras los límites de un distrito no se determinan por votación popular, hay razones técnicas que obligan a conformar áreas y extensiones con una misma vocación urbana, que hay que aprender a respetar, a favor del bien común. Debe aclararse porque ser disidente perjudica al conjunto y deja de lado el ‘espíritu ciudadano’; habría que ver por qué no quieren ser anexados.

Desde el punto de vista técnico, ¿qué recomendaciones daría a las autoridades que participan en el proyecto?

Hay que tener claro lo que es ‘espíritu de servicio’. Las autoridades necesitan darse cuenta de que están para servir. En algunos casos la autoridad se desea para tener ventajas propias, sirviéndose de los demás. Si fuera vecino de ese distrito, me gustaría –sobre todo– saber cómo es la organización de sus pobladores. Tendrán que ser creativos para generar soluciones de acuerdo a su realidad; deberán sentir la responsabilidad de ser una unidad armónica dentro de la ciudad y aprender a vivir organizadamente; es decir, aprender a conjugar lo personal y familiar con lo colectivo.