“Don Álvaro tuvo que desaparecer para que crezca san Josemaría”

El arzobispo de Piura, Mons. José Antonio Eguren, destacó la humildad del segundo Gran Canciller de la UDEP en la misa por el aniversario de su fallecimiento.

alvaro1
Leal, paciente, audaz, comprometido hacia los demás, valiente, etc. Los biógrafos de Mons. Álvaro del Portillo resaltan grandes virtudes a la hora de retratar al próximo beato. Por eso, el arzobispo de Piura, José Antonio Eguren, dijo durante la misa por el aniversario de su muerte, el pasado viernes 21, que los cristianos deben ver al segundo Gran Canciller de la UDEP como un ejemplo de vida que los ayude en el camino de su propia santificación.

“Además de su fidelidad indiscutible a la Iglesia y al Papa, don Álvaro mostró gran humildad. Porque, no es fácil ser el segundo (…). Él supo forjar su santidad siendo la ayuda de san Josemaría, su colabodor más fiel por casi 40 años. Y, muchas veces, tuvo que desaparecer para que crezca la figura del fundador”, comentó el arzobispo en la Catedral de Piura.

Asimismo, destacó su fortaleza, sabiduría y entrega para dirigir la prelatura personal de Opus Dei tras la muerte de san Josemaría Escrivá, poniendo gran énfasis en la labor apostólica. E invitó a los fieles a dar gracias por la presencia de Álvaro del Portillo en el cielo y por su intercesión.

Por último, Mons. Eguren narró que en su última visita a Roma coincidió con el actual Gran Canciller de la UDEP, Mons. Javier Echevarría, quien lo reconoció y le preguntó por los miembros de la Universidad. “Quería comentarles que los tiene muy presentes, que mostró mucho cariño por ustedes y que les manda saludos”, comentó.

alvaro2

La celebración
El coro de la Universidad de Piura participó en la misa del vigésimo aniversario del tránsito al cielo de don Álvaro, acompañando al personal y alumnos de la UDEP, entre otros fieles de la comunidad local. También celebraron la misa, junto al arzobispo de Piura, el capellán mayor de la UDEP, P. Ricardo González, los sacerdotes P. Luis Carpio, P. Carlos Guillén y el párroco de la Catedral, P. Carlos Coronado.

Como se recuerda, el próximo 27 de septiembre Mons. Álvaro del Portillo será beatificado en Madrid, su ciudad natal, según lo dispuesto por el Papa Francisco por el Decreto de la Congregación de las Causas de los Santos en 2013, acogiendo la petición del Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría.